Usos de los libros

Usos de los libros

Aunque en la serie Para eso y mucho más ya he hablado de lo versátiles que son los libros y de todo lo que podemos hacer con ellos, además de leer claro, no puedo desaprovechar esta infografía (fungraph, algo así como divertografía) que me encontré en eBooknewser donde se mencionan algunos de los usos de los libros o, mejor dicho de los usos que “no” deberíamos dar al libro, mis favoritos: quemarlo, luchar contra osos o utilizarlo como paracaídas; entre los “NO”, con el que no puedo estar tan de acuerdo, está el comerlo; desde luego que si lo tomamos literal no va a caer un tanto pesado al estómago, pero metafóricamente muchos hemos devorado cientos de libros.

Otro “NO” que quizá no es tan acertado es el de “vestir” un libro, actualmente existen algunos bolsos hechos con las pastas de los libros y también se venden camisetas cuyo diseño principal son los títulos de libros.

En esta “divertografía” también están los “quizá”, como disfrazarlo con un bigote y, yo agregaría, tomar notas sobre ellos, que finalmente no les pasa nada; entre los “sí” se encuentra, como es de esperar, “leerlos.”

Desde luego que todos esperamos que la gente use los libros leyéndolos; sin embargo, recordemos que éstos son tan versátiles y nobles, como nosotros seamos creativos. Por ejemplo, se han hecho exposiciones utilizando el libro para realizar esculturas; recientemente Librerías Gandhi, en la sucursal Miguel Angel de Quevedo, montaron una cascada de libros; por otro lado, en la película “El Paciente Inglés” vemos también como Hana, la enfermera, construye unas muy útiles escaleras con los libros que encuentra en la derruida biblioteca; en algunos casos la gente usa los libros para quemarlos, pero no por el tema de la censura o de ver al libro como un peligro, sino como una manera de hacer frente al frío cobijándose con las letras a falta de una buena calefacción. Por último, quién no ha utilizado un libro como pisapapeles…

Pero, antes de seguir dando ideas, mejor “devoremos” un buen libro (el que más nos interese) y antes de usarlo como pisapapeles, donémoslo o prestémoslo, si estamos dispuesto a darlo por perdido.

Por si se lo perdieron, acá les dejo la serie de “Para eso y mucho más de los libros”:

 

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