Glosario bibliotecológico: Lectura Gorda y Lectura Chica

Manuel typographique*

Manuel typographique*

Querido lector, lectora, ruego no se confunda ya que esta entrega del glosario bibliotecológico nada tiene que ver con libros de autoayuda sobre desórdenes alimenticios o con la grandeza de la lectura, y aunque sí tiene que ver con lectura, no tiene que ver con lectura en el sentido que generalmente se maneja en este blog, es decir, sí, pero no, pero sí.

En fin, para evitar más desvaríos y digresiones les explico, este post tiene que ver con el bonito y apasionante arte de la tipografía y al hablar de la letra, por ende, debiera tener mucho que ver con nuestro quehacer bibliotecario, digo, al menos para tener tema de conversación, ¡je!

Comencemos:

Resulta pues que en la vieja tradición tipográfica –mucho antes del siglo XX y de la llegada de las computadoras con sus trucos para utilizar distintas fuentes e incluso cambiar los tamaños de las mismas–, cada uno e estos tamaños recibía un nombre relacionado con el uso que se les daba en diferentes texto, por ejemplo, el tamaño óptimo para un diario, tenía un nombre específico que era muy distinto del utilizado para un folletín. Así, durante siglos los tipógrafos hablaban de nomparela, miñona, filosofía, breviaro, atanasia, burguesa, misal y un amplio y poético etcétera.

Y es así que llegamos a la Lectura Gorda y a la Lectura Chica que, como podrá imaginar eran los nombres de los tamaños utilizados para leer libros. Pero el origen de estos cuerpos resulta harto interesantes: en 1476 (¡cuando la imprenta se encontraba en pañales!) las Epistolæ ad familiares de Cicerón fue impresa en Subiaco (pueblo de Roma) por dos alemanes Sweynheym y Pannartz utilizando estos tamaños, equivalentes a los cuerpos 11 y 12 actuales. Si bien es cierto que 11 y 12 puntos para la época eran tamaños muy difíciles de tallar por lo pequeño, lo cierto es que resultaban legibles y permitían además un mayor rendimiento (más texto en menos páginas), por lo cual pronto encontraron sus fervientes partidarios y, con el paso del tiempo la Lectura Chica y la Lectura Gorda se afianzaron como los tamaños destinados a la lectura de libros, antes dominada por “letrotas.” Por cierto, que la Lectura Gorda también era conocida como Cícero o simplemente Lectura.

Una de las grandes pérdidas de la tipografía, en cierta medida debido a la llegada de las computadoras, fue que estos nombres tan poéticos que designaban a los distintos tamaños comenzaron a identificarse con medidas, conocidas como puntos o “cuerpo”: cuerpo 11, cuerpo 12, etc. Aunque, en honor a la verdad, las computadoras no son las totales responsables de este cambio de nombre. Al menos durante dos siglos los impresores intentaron llegar a un estándar en los tamaños, que aunque tenían sus nombres poéticos y reconocidos por todos, no siempre coincidían, lo cual resultaba todo un problema si se importaban tipos de un país a otro.

Fue hasta principios del siglo XIX que el impresor francés Firmin Didot se dio a la tarea de estandarizar los diferentes tipos móviles utilizados en Europa. De hecho, a Didot se le conoce como el creador de las familias tipográficas modernas, pero también es reconocido por dar su nombre a dos medidas ampliamente utilizadas en la actualidad: el punto Didot y la Pica, ésta última conocida en español como Lectura Gorda.

Ya para finalizar con algunas relaciones interesantes: la Lectura Gorda en inglés se conocía como Pica  o Cícero, nombre utilizado también en alemán, francés y en algunos casos en español; a la Pica se le llamaba Mediaan en Holandés y Lettura en italiano. La Lectura chica, por su parte, se conocía como Small Pica en inglés, Philosophie en francés, Brevier en alemán, Descencian en Holandés y Filosofia en italiano.

* Imagen tomada de Lectura: el diseño de una familia tipográfica. Imagen original de Manuel typographique de Fournier (1764).

Fuente:

BUEN UNNA, Jorge ; Garone Gravier, Marina y Vázquez Conde, Leonardo. Lectura: el diseño de una familia tipográfica. México : Artes de México, 2011.

UNGER, Gerdard. ¿Qué ocurre mientras lees? : tipografía y legibilidad. España : Campgrafic, 2009.

3 Respuestas a “Glosario bibliotecológico: Lectura Gorda y Lectura Chica”
  1. Beatriz 18 febrero, 2014
  2. Alejandro Abate 18 febrero, 2014
  3. Veronica Juárez 18 febrero, 2014

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