Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

digitalesA mediados de 2016 se anunciaba con bombo y platillo el lanzamiento de Digitalee, la plataforma de préstamo de libros electrónicos de la Dirección General de Bibliotecas Públicas. Como lo comenté en su momento, Digitalee era un buen intento por poner al alcance de las y los ciudadanos libros electrónicos en préstamo bibliotecario, servicio que además ya llevaba años de ventaja en otros países y que era urgente en el nuestro.

Entre marzo y abril de 2018 anunciaron a sus usuarios vía correo electrónico que el sitio estaría offline por algún tiempo debido a una reestructuración, este correo por cierto no llegó a todos sus usuarios. En agosto de 2018 publiqué un post en LeerenPantalla donde documenté todos los problemas en el sitio y la app y preguntaba qué ocurría con la plataforma, pregunta que, desde luego, nunca recibió respuesta.

Desde ese entonces y hasta finales de marzo de este año el sitio y la app estuvieron “funcionando” intermitentemente, con los consabidos bugs y la falta de información y comunicados oficiales por parte de los responsables, llámese DGB, llámese Red Nacional de Bibliotecas Públicas o llámese Educal. 

Entre el 23 y 24 de marzo el sitio web dejó de funcionar y cuando se intentaba acceder mandaba error 502 y 404; por su parte, las apps desaparecieron de la tienda de Apple y de Google.

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

Ante la pregunta vía Twitter de qué estaba pasando, varias horas después respondieron desde la cuenta de twitter de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas que la plataforma se encontraba temporalmente fuera de servicio para su revisión operativa.

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

A otros usuarios les respondieron en Twitter que el contrato concluyó y se está valorando la continuidad del servicio.

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

Mientras que otros usuarios aseguran que el contrato fue rescindido por parte de Educal.

Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura

Entre “revisión operativa” y “valorar la continuidad del servicio” hay una gran diferencia. También la hay entre “concluyó el contrato” y “el contrato fue rescindido“. Como les comentaba, todas estas respuestas se han hecho a través de Twitter y sólo cuando un usuario/a pregunta qué está pasando.

Mientras Digitalee permanece en el abandono, en la DGB se vanaglorian por el envío de paquetes de libros a las distintas bibliotecas públicas del país (sin dar a conocer tampoco si se realizó una evaluación de las necesidades reales de información de las comunidades a las que se enviaron dichos paquetes, sin informar si hubo un comité de selección de materiales y mucho menos sin hablar del seguimiento que se le dará a estas colecciones para garantizar su uso). 

Mientras servicios similares en otros países se mantienen sólidos y ganan premios, Digitalee permanece en la opacidad, porque además las respuestas que dan de forma obligada (que no comunicados oficiales) no atinan a responder y aclarar qué está sucediendo  realmente, y mucho menos informan a quién está a cargo de la supuesta revisión operativa, cuánto tiempo tardará, quién evalúa el catálogo.

Digitalee y la opacidad con la que se ha estado manejando la información da mucho que pensar: ¿quieren desaparecer el sitio y esperan que nadie se de cuenta?, ¿esperan que nadie pregunte y exija explicaciones?, ¿no habrá información oficial al respecto?, ¿esperan que se nos olvide?, ¿dónde fue a parar la inversión económica para una plataforma de estas características? ¿Iba en serio la visión limitada que el actual DGB tiene de la biblioteca pública como conservadora del patrimonio bibliográfico, como si de una vitrina se tratara y por ello el abandono a un proyecto de préstamo digital prometedor como lo era Digitalee?

A ciudadanos, usuarios y bibliotecarios, quienes además hemos  pagado con nuestros impuestos por este servicio, nos toca exigir que se nos informe de forma oficial qué está pasando. Nos toca también exigir la mejora y continuidad de Digitalee, y de paso la mejora de nuestras bibliotecas públicas, mejora que, por cierto, no se limita a enviar sin ningún sentido (y al parecer sin evaluación) paquetes de libros a las bibliotecas, aunque algunos así lo crean.

9 Respuestas a “Digitalee y la opacidad en la era de la Estrategia Nacional de Lectura”
  1. Zaid 10 abril, 2019
    • Veronica Juárez 15 abril, 2019
  2. Legionary_Shevek 17 abril, 2019
  3. Daniela 3 mayo, 2019
    • Veronica Juárez 6 junio, 2019
  4. Maya 17 junio, 2019
    • Veronica Juárez 17 junio, 2019
  5. Manuel Antonio 21 junio, 2019
    • Veronica Juárez 23 junio, 2019

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