Para eso y mucho más III: Dominó de libros
Una muestra más de los usos “alternos” y lúdicos que tienen los libros, por ejemplo, un buen dominó de libros.
Yo no quisiera ser la bibliotecaria que después tenga que ordenar eso, ¡je!
Una muestra más de los usos “alternos” y lúdicos que tienen los libros, por ejemplo, un buen dominó de libros.
Yo no quisiera ser la bibliotecaria que después tenga que ordenar eso, ¡je!
Los libros, entre otras cosas, te enseñan a ser buen marinero. Los libros son como mapas. Los libros son como lupas, monóculos, antiparras, microscopios, telescopios e incluso estetoscopios. A pesar de su forma paralelepípeda son todo eso. Formas de mirar.
Sergio Parra. Los libros que me enseñaron a mirar
Ayer, mientras revisaba las novedades de la sección de Libros en la AppStore, me encontré la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con un costo de MX$30.00. Mandé la impresión de pantalla a Posterous preguntando si estaba mal suponer que este tipo de documentos no deben estar a la venta; a mi me parece que, al ser un documento de carácter normativo, todos los mexicanos/as deberían tener acceso gratuito al mismo. @HMilenio me respondía a través de Twitter que debería existir una copia gratuita y que si existen además ediciones mejoradas y la gente quiere pagar por ellas, no está mal.
Hace unos días, en el blog de “El Ciudadano Bibliotecario” se publicó ¿Gratis es más público? y mencionaba que el carácter de público de un servicio no lo convierte inmediatamente en gratuito, y ponía al transporte público como un ejemplo interesante.
Según Wikipedia
Por dominio público se entiende la situación en que quedan las obras literarias, artísticas o científicas (lo que incluye programas informáticos) al expirar el plazo de protección de los derechos patrimoniales exclusivos que las leyes de derecho de autor reconocen en favor del derecho habiente y que implica que pueden ser explotadas por cualquier persona o corporación…
Desde este punto de vista, los que ponen a la venta literatura cuyos derechos ya han expirado pueden hacerlo sin ninguna implicación legal. Entiendo que algunos servicios aunque sean públicos tienen costo y, en el caso de libros impresos los gastos de impresión implican un costo al usuario; sin embargo, cuando hablamos de literatura que ya pertenece al dominio público y específicamente cuando estamos hablando de documentos normativos que rigen a un país, no me parece adecuado que un particular cobre por éstos, ya sean $10, $20 o $1,000.
En fin, reconozco que no soy una experta y se que hablar del sensible tema de derecho de autor y dominio público es meterse en camisa de 11 varas; así que, creo es mejor que les comente algunos ejemplos donde puedes adquirir los grandes clásicos y legislaciones de manera gratuita y, desde luego, legal.
Como les comentaba en un principio, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos cuesta MX$30.00 en la AppStore, pueden descargar el PDF gratuito directamente en la página de la Cámara de Diputados. En el caso del Himno Nacional Mexicano, la letra la pueden descargar en PDF en el sitio del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
El Código Fiscal de la Federación lo pueden descargar también en el sitio de la Cámara de Diputados.
Otros documentos legislativos los puedes descargar de la página de la Cámara de Diputados.
En cuanto a los clásicos, aquí algunos tips:
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha lo encuentras en versión e-book en español para el iPod/iPhone por MX$10.00 y MX$30.00, pero lo puedes descargar gratuito en la página del Proyecto Gutenberg en formato HTML, ePub, Mobipocket para Kindle, txt y otros.
Alicia en el país de las maravillas, está en MX$10.00 y MX$20.00; la puedes descargar gratuitamente (en inglés) en el Proyecto Gutenberg y en Feedbooks en formatos HTML, ePub, Kindle, PDF, txt, entre otros. Ambos catálogos (Proyecto Gutenber y Feedbooks) están disponibles en Stanza para iPod/iPhone.
La Odisea de Homero está a MX$10.00 en la AppStore. La puedes descargar gratuito en el Proyecto Gutenberg (inglés, griego y francés) en formatos HTML, ePub, Kindle, txt entre otros.
La Divina Comedia, la encuentras a MX$10.00 en la AppStore y en el Proyecto Gutenberg la puedes descargar gratis (italiano, francés, alemán y holandés); Feedbooks por su parte, la tiene también gratis en formatos ePub, Kindle y PDF. Además, en el iPod hay una versión gratuita en italiano
Los anteriores, son sólo algunos ejemplos de libros que puedes descargar en tu Mac, PC, iPod/iPhone, iPad, Kindle, etc. ya sea pagando o de forma gratuita. Desde luego, está en el lector la decisión de si vale la pena pagar o no por documentos de dominio público, por si les interesa curiosear sobre más clásicos aquí la liga a FeedBooks, y la liga al Proyecto Gutenberg.

Muchas “grandes obras culturales” de los gobiernos recientes llevan su nombre como una supuesta manera de honrar su obra (por ejemplo, muchas bibliotecas públicas llevan su nombre, no sólo la mega biblioteca inaugurada hace unos años), yo diría que la mayoría son sólo vanos intentos de que los gobiernos no pasen desapercibidos una vez finalizada la gestión y al final, siempre nos queda la duda de si dichas obras o actividades culturales han sido analizadas, planificadas, pensadas o si acaso, los responsables conocen realmente la obra de José Vasconcelos.
Como les decía al comienzo, Vasconcelos era una persona comprometida con el libro y la cultura, tan es así que el que era entonces responsable de la Librería Madero cuenta divertido esta historia sobre cómo veía este personaje el robo de libros:
Ayudante: ¡Maestro, se están robando los libros!
José Vasconcelos: ¡Qué bueno que se los están robando!
Ayudante: Oiga, pero se los están robando para venderlos
José Vasconcelos: Qué bueno que hay pendejos que los compran.
(Visto en El gobierno de Porfirio Díaz Mori celebró así el centenario de México).
Entre las muchas técnicas de encuadernación (rústica, de tapa dura, grapada, alzado, en piel, etc.), existe una que resulta… “curiosa,” por describirla de alguna manera: la bibliopegia antropodérmica, es decir, la encuadernación de libros con piel; aunque lo curioso en esta técnica es que la piel no es de vaca o cabra comúnmente utilizada, este tipo de encuadernación se realiza con piel humana.
Aunque la encuadernación en piel data del siglo XIII, no se tiene certeza de cuando comenzó a utilizarse piel humana para encuadernar los libros; se sabe, sin embargo, que esta técnica cobró gran fuerza a partir del siglo XVII.
Por extraño que nos parezca, esta técnica fue muy famosa y, de hecho, muchos libros antiguos que versaban sobre anatomía humana estaban encuadernados precisamente con la piel del cadáver diseccionado, también era común que algunos procesos judiciales estuvieran encuadernados con la piel del acusado, tétrico, ¿no?
Muchos creen que los nazis llegaron a utilizar piel humana con estos fines, y es bien conocido el caso del famoso y legendario Necronomicón que se suponía estaba encuadernado con piel humana; sin embargo, en el caso de los nazis todo parece indicar que es sólo un mito y que en realidad nunca utilizaron la piel humana para encuadernar y, en el caso del Necronomicón, no olvidemos que es un libro ficticio de la literatura lovecraftiana, y aunque H.P. Lovecraft dio detalles muy elaborados para hacer creer a sus lectores que el libro existía, lo cierto es que este libro no existe.


Creo que nos vamos dando cuenta que el del problema no es el formato, sino el humano cuya característica es resistirse al cambio.
(Visto en FB de Encarnita Alcázar y @jguallar).
Fuente: Cobertura digital.
El jueves pasado, Alonso Lujambio, secretario de Educación, presentó los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora, con el cuál la SEP y especialistas establecieron las supuestas capacidades mínimas de velocidad, fluidez y comprensión lectora entre los alumnos de primaria y secundaria:
Primaria
Secundaria
Durante la presentación de este documento Lujambio declaró que sólo el 30% de los alumnos de primaria y secundaria cumplen con dichos estándares de habilidad lectora y que en México sólo se leen 2.9 libros al año.
Aunque desde mi punto de vista, el secretario de Educación no dio ningún dato desconocido, sobra decir que cualquier declaración en materia de lectura no hace más que enardecer las pasiones de supuestos “lectores,” así que tuvimos todo el viernes para escuchar análisis sobre estos datos.
En el supuesto de que los alumnos alcancen el mínimo requerido de palabras por minuto al leer, la SEP cree que se mejorará la habilidad lectora; para ello, el documento propone que los padres de familia dediquen 20 minutos diarios a leer con sus hijos, y dan otra serie de recomendaciones que parecen una receta sobre cómo utilizar ingredientes y tiempos específicos para cocinar a “un buen lector.”
Además surgen algunas interrogantes como: ¿y si los papás nunca han leído? Por lo pronto, a mi me quedan dos dudas:
Permítanme desconfiar de entrada en estos estándares, recuerdo que cuando cursaba la primaria ya era materia bien conocida aquello de que tus padres te pusieran a leer durante un minuto, contaran las palabras leídas, las apuntaran en el cuaderno y pusieran la firma. De eso hace ya varios años y hasta ahora no hemos progresado mucho en “habilidad lectora.”
Sobra decir también que en todos estos años hemos ido de un programa de lectura a otro, casi como cambiar de administraciones, así que programas mal estructurados, pensados sólo en materia de leer más libros (por el simple hecho que los números sean mayores y no mejores) y el cambio de programas cada sexenio tampoco han ayudado mucho.
Verán, para sembrar en un niño el “gusanito lector,” nada más alejado de la realidad que ponerlo a leer como en una carrera de autos. Aquí nadie está hablando de si el niño disfruta o no de lo que está leyendo, lo cual, desde luego, es la mejor forma de garantizar la comprensión lectora.
No dudo que con este programa logren que los niños lean más rápido pero, ¿acaso comprenderán lo que están leyendo? y más importante aún, ¿formarán niños lectores y se logrará superar ese fatídico 2.9 libros anuales que tanto pesan?
Recomiendo ampliamente el artículo Matemos al libro para que multipliquemos las lecturas que Enzo Abbagliati publicó en su blog “Cadaunadas” y donde se aboga dejar tanta solemnidad e intelectualidad, para dar paso a un análisis de la lectura menos rígido y más real de lo que es la lectura.
Por si les interesa, también en este blog ya he hablado de lo que creo son las fallas en materia de promoción lectora, y precisamente en algún otro post cuestionaba la importancia de “leer rápido.”
Aunque hay una infinidad de artículos enlistando aplicaciones de lectura indispensables en el iPod/iPhone, esta es una lista más personal de los 10 básicos que utilizo para leer:

Costo: Gratis
Desde luego, _Stanza_ debe estar en primer lugar, no sólo porque es de las primeras (quizá la primera) aplicaciones para leer e-books en el iPod. De Stanza ya he hablado anteriormente , pero justo hace un par de semanas le descubrí una característica más que la pone por encima de otras aplicaciones de lectura: en Stanza puedes subir tus documentos, previamente convertidos a ePub; imaginen todos esos documentos en PDF que han querido leer en la pantalla de su PC y no han podido hacerlo, con Calibre conviertes esos PDFs a ePub y luego se van directo a Stanza. Yo he subido algunos reportes y me ha funcionado excelente leerlos de esa forma.

Costo: Gratis
Si algo ha caracterizado a Amazon, es que ha sabido hacer competencia al iPad, no sólo bajando el precio a sus dispositivos Kindle, sino también con aplicaciones de lectura para todos aquellos que quieran leer los ebooks de su catálogo pero que no tienen un Kindle; así, encontramos Kindle para Mac, Kindle para iPad, Kindle para PC, Kindle para Android y, el que nos ocupa aquí, Kindle para iPod/iPhone.
La versión 2.2.1 es la más reciente, y permite hacer lo que la mayoría de las aplicaciones permiten: subrayar, marcar, buscar una palabra en el diccionario, google o Wikipedia y buscar dentro del texto; permite además cambiar el tamaño de la fuente, descargar capítulos de muestra.
Lo pongo en segundo lugar después de Stanza, porque le falta poder compartir texto en Twitter y Facebook, además de cargar otros documentos que no sean de la tienda de Amazon; desafortunadamente, con tanto DRM que hay hoy en día, creo nunca podremos gozar de estas características en ningún Kindle.

Costo: Gratis
Te ofrece las mismas características de casi cualquier aplicación para leer e-books en el iPod: cambiar tamaño de la fuente, cambiar el fondo, agregar notas, subrayar, buscar en diccionario y buscar en el texto. A excepción de compartir texto y cargar libros o documentos distintos a los de los catálogos (eReader/Fictionwise Shelf, eReader mobile site y manybooks.net)

Costo: MX$50.00
Instapaper free
Con Instapaper puedes salvar cualquier página web para una lectura posterior sin necesidad de estar conectado. Muy útil para lugares donde tienes que esperar y no hay conexión. Instapaper te permite también archivar los artículos en folders temáticos que el usuario crea y puedes además compartir dichas lecturas a través de Twitter y Tumblr.

Costo: MX$30.00
Hoy en día la mayoría estamos suscritos a los blogs de nuestro interés vía agregadores de Feed, tal es el caso de Google Reader, Bloglines, etc., estos servicios nos permiten estar atentos a diversas fuentes de noticias, sin necesidad de revisar diariamente cada uno de estos sitios.


Costo: MX$10.00 (Premium)
La versión gratuita de esta aplicación ofrece un catálogo de 2,800 clásicos literarios. Además del clásico audiolibro, esta aplicación ofrece características que la hacen muy interesante para todos aquellos que gustan de “leer escuchando”; por ejemplo, puedes utilizar el modo Sleep para escuchar 15min, 30 min y hasta 1 hora del audiolibro antes de que la aplicación se cierre automáticamente; también te permite compartir notas sobre el libro vía Facebook, Twitter o email. Las narraciones están en varios idiomas, incluido el español; sin embargo, son mejores en inglés. Sin duda, la mejor aplicación de audiolibros que conozco.

Costo: MX$20.00
Por sólo $20.00 tendrás al alcance de tu oido 2,947 clásicos literarios. Se puede compartir el archivo vía correo electrónico. Se pueden cargar los archivos a través del email

Costo: MX$10.00
Muy útil para importar, archivar y leer tus archivos en formatos pdf, txt, doc, ppt, xls, iWork, archivos HTML, imágenes y audio. Los archivos se cargan vía email, Google Docs, Dropbox, FTP, WiFi o con la URL.

Costo: Gratis
Cuando Apple lanzó el iPad el 27 de enero pasado, una de las principales menciones fue iBooks, que es la aplicación de lectura de Apple. Tuvieron que pasar algunos meses para que iBooks pudiera ser utilizada en el iPod y en el iPhone, hubiera sido un error dejarla sólo disponible para el iPad.
iBooks tiene casi las mismas características que cualquier otra aplicación de lectura: cambiar el tamaño de la fuente, buscar en el libro, buscar en google y en Wikipedia; cambiar la intensidad del brillo de la pantalla, subrayar, agregar notas, agregar bookmarks y copiar el texto. Los libros los descargas del catálogo de la iBookStore, que sería el equivalente a Amazon, pero en Apple.
La mala noticia es que esta aplicación sólo está disponible para el iPhone y la 2a y 3a generación del iPod, pues sólo corre bajo el sistema iOS4 y el iPod 1a generación no soporta este sistema.
Debo confesar que dudé un poco en incluir esta aplicación en la lista, pues ya no aparece en la AppStore, supongo que debe ser por la llegada de Nook, la actual aplicación de Barnes & Noble para leer sus ebooks en el iPod. Desafortunadamente, Nook no está disponible aún en la AppStore de México. Sin embargo, decidí incluirla porque era, sigue siendo para los que aún la tenemos en nuestro iPod una excelente aplicación para leer e-books, y sólo la hubiera puesto en un segundo lugar después de Stanza de seguir disponible. Espero que pronto esté disponible Nook en la AppStore de México y ver que mejorías tiene en comparación con lo que era B&N eReader.