¡Ahora resulta!

Según el titular de la Dirección General de Bibliotecas (DGB) de Conaculta, Federico Hernández Pacheco, la Red Nacional de Bibliotecas Públicas es la más grande del mundo y el objetivo es engrandecerla todavía más.

Tenemos una Red integrada por 7 mil 211 Bibliotecas Públicas en el territorio nacional, con 35.5 millones de volúmenes, cerca del 40 por ciento de la red equipada con las nuevas tecnologías de la información y ahora se trata de ir avanzando en ese sentido.

Suena bonito, ¿no? claro sólo suena, porque si nos detenemos a analizar la situación de muchas de estas bibliotecas creo que esta afirmación comienza a sonar un tanto hueca.

La pregunta es ¿de qué sirve tener la Red Bibliotecaria más grande del mundo si la mayoría de estas bibliotecas se encuentra en el abandono? Hasta donde yo sé, esto no ha representado más usuarios de bibliotecas, ni más lectores, ni mejores servicios. Y si piensa que la tecnología con la que cuentan sólo 2,728 de las más de 7,200 bibliotecas públicas que componen la red, sirve sólo para una catalogación uniforme y centralizada, entonces creo que las bibliotecas públicas seguirán sin avanzar. ¿Acaso alguien le ha informado que la tecnología y el equipo con el que cuentan, sirve para algo más que llenar un OPAC de forma centralizada? Y de los 35.5 millones de volúmenes que menciona, sería interesante conocer cuántos de estos son materiales actualizados y acordes a las necesidades de cada comunidad.

Al parecer, lo que el actual responsable de la DGB sigue ignorando es que lo importante de una red bibliotecaria no reside sólo en el número de bibliotecas que la componen, sino en la calidad y utilidad de los servicios que se prestan. Es exactamente lo mismo que cuando hablamos de hábitos lectores, donde las encuestas sólo nos hablan del número de libros que se leen al año en México; el índice de lectores a nivel nacional no se define con leer 1,5, 20 o 30 libros en un año, sino el uso que se está haciendo de estas lecturas. Justo así pasa cuando hablamos de números a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, mientras se siga pensando que el propósito para los años venideros es incrementar el número de bibliotecas y no el prestar atención en capacitar al personal, no sólo en catalogación y clasificación, sino también en un servicio que se adecue a las necesidades de información de los usuarios; mientras se sigan utilizando recursos en construir más bibliotecas y no en fortalecer las ya existentes, mientras se siga desconociendo la utilidad en las bibliotecas de las aplicaciones 2.0, entonces de nada nos servirá una afirmación presuntuosa.

No me gusta sonar fatalista, pero si me estoy equivocando con esta percepción, sería entonces de gran utilidad que las estadísticas nos hablen de la calidad de los servicios, de los bibliotecarios capacitados, de los usuarios cautivos, de los títulos más utilizados en comunidades específicas, de los sitios web más visitados…en lugar de mencionarnos que existen 7,211 bibliotecas públicas con 35.5 millones de volúmenes, al menos a mi, eso sigue sin decirme nada.

One Response a “¡Ahora resulta!”
  1. Sergio Villeda 8 septiembre, 2008

Deja un Comentario