Cincuenta sombras de Grey, quema de libros y rol social del bibliotecario

Hace unos días platicaba en algún café sobre lo mucho que me intriga el éxito de la trilogía Cincuenta Sombras de Grey de la autora E.L. James. Para los que no sepan de qué va, cuenta la historia de Ana, una estudiante de literatura que un día entrevista a Christian Grey, hombre adinerado y seductor que aunque en un principio es arrogante con ella, también muestra interés para desgracia-suerte de Ana quien pronto cae en las garras de este atractivo caballero y de ahí en adelante, la historia se centra en la descripción de prácticas sexuales de todo tipo, llevando a Ana al total sometimiento sexual con varios toques de sadismo y masoquismo. Este libro es una novela erótica que muchos describen como Porno para mamás, pues son precisamente las mujeres entre los 30 y 40 años quienes han catapultado el primer libro de la trilogía a la lista de los más vendidos en cualquier país, México no ha sido la excepción. De hecho, en algún artículo leí que muchas lectoras escriben a James agradeciendo por un libro que les ha permitido reencontrarse íntimamente con sus esposos y que las ha liberado; curioso para un libro que habla de sometimiento. Por otro lado y por mucho que nos sorprenda, hay quienes hacen un llamado a la quema de libros de esta autora.







