
En abril pasado les platicaba en leerenpantalla.com sobre el artículo Los bibliotecarios afirman que el mercado del libro electrónico en bibliotecas necesita otro momento decisivo. ¿La legislación puede ayudar a lograrlo? donde Andrew Richard Albanese hablaba sobre el sinuoso recorrido que las bibliotecas han tenido que hacer para dar acceso a sus usuarias y usuarios a los libros electrónicos. También mencionaba que en distintos estados de Estados Unidos se comienza a trabajar en leyes que buscan que las condiciones que imponen las editoriales a las bibliotecas no sean tan desventajosas y se garantice el acceso a acervos digitales.
Y todo parece indicar que los colectivos bibliotecarios no se están quedando de brazos cruzados ante la situación insostenible que desde hace varios años les plantean las grandes editoriales. Hace unos días, las principales organizaciones que representan a la gran mayoría de bibliotecas públicas en Estados Unidos y Canadá publicaron el documento Public Libraries Stand United for E-book Pricing Action, un llamado que las bibliotecas públicas hacen a las cinco grandes editoriales (conocidas como las Big Five) y proveedores de plataformas de préstamo digital para cambiar los modelos de licenciamiento a contenidos digitales.
Este documento cuenta con el respaldo de asociaciones bibliotecarias como la American Library Association (ALA), la Association for Rural & Small Libraries (ARSL), el Canadian Urban Libraries Council (Conseil des Bibliothèques Urbaines du Canada), la organización de jefes de agencias de bibliotecas estatales COSLA y el Urban Libraries Council (ULC)
El posicionamiento no sólo habla de la importancia del acceso a acervo digital en las bibliotecas públicas. También se puntualiza sobre los altos costos que las bibliotecas deben pagar por licencias de dos años frente a lo que paga el usuario final. Lo anterior representa más del 50% del presupuesto anual para colecciones cuyo acceso no será permanente.
Además se hace hincapié en algo que ya también he mencionado insistentemente tanto en uvejota.com como en leerenpantalla.com: las bibliotecas públicas no sólo protegen los derechos de las y los autores, también fomentan entre sus usuarias y usuarios el descubrimiento de materiales y, en muchas ocasiones, son los mismos usuarios quienes terminan adquiriendo los materiales a los que se acercaron por primera vez gracias a la biblioteca.
La propuesta para que los precios de los libros electrónicos sean justos
Porque un posicionamiento no sólo debe recurrir a lugares comunes y retórica (como se acostumbra por acá), también debe haber propuestas. Así que el documento invita a estas editoriales y proveedores a sentarse a trabajar con las bibliotecas para identificar e implementar soluciones sustentables donde se beneficien ambas partes, por ejemplo, implementar modelos basados en el uso real, así como permitir a las bibliotecas adquirir licencias a perpetuidad. El primero, garantiza el acceso a las y los usuarios, mientras que la segunda propuesta, garantiza que las bibliotecas cumplan con su rol de preservación del conocimiento.
El documento cierra con dos párrafos contundentes:
Es hora de una nueva dinámica, basada en la colaboración y el respeto mutuo, que aproveche esos intereses compartidos. Es hora de abordar esta crisis de una vez por todas, en lugar de ignorarla.
Esto beneficia a todos: bibliotecas, autores, usuarios y editoriales.
Resulta interesante ver la forma en que las bibliotecas están alzando la voz y sería de gran utilidad que otras asociaciones bibliotecarias se unan a este posicionamiento. Veremos si las editoriales y los distribuidores de plataformas de préstamo digital están dispuestos a escuchar y ver el importante papel que juegan las bibliotecas en el ecosistema del libro en cualquier formato y flexibilizan los precios de los libros electrónicos.