
Un 18 de mayo de hace 18 años publicaba mi primer post en este blog uvejota.com. Desde entonces han ocurrido un montón de cosas y la gran mayoría han sido gracias al blog.
En estos 18 años la web ha cambiado mucho. Las redes sociales, si bien no eran nuevas, comenzaban a ser parte importante de la vida de la gente; con su llegada se modificó la percepción del contenido y se privilegió el algoritmo, la viralidad, la inmediatez y el scroll infinito por sobre las reflexiones y la lectura detenida, la lectura lenta.
Ante la entonces llamada pomposamente web social, parecía que los blogs quedarían en el olvido; de hecho, cuando publiqué mi primer post ya se decía que los blogs estaban en desaparición. Ese es un comentario que no ha faltado año con año.
Sin embargo, creo que hoy más que nunca frente al cansancio que produce el scroll infinito (cansancio exacerbado quizá por el exceso de uso de pantallas al que nos obligó el Covid-19), los espacios de lectura lenta, meditada, que no buscan cientos de miles de likes, ni la viralidad, comienzan a abrirse nuevamente espacio. Substack es un buen ejemplo. Es muy posible que también los blogs estén viviendo ese segundo aire tan necesario en la web.
En estos 18 años uvejota.com ha permanecido ahí observando, no siempre de manera silenciosa, pero sí muy atenta, viendo cómo se ha transformado la web; cómo la conversación en los blogs pronto fue acaparada por los comentarios en redes sociales; cómo esos comentarios en redes pronto se transformaron en likes; ya ni se diga cuando surgieron los stories que redujeron la atención y la conversación a “contenido” de segundos. Quizá ahora lo más complejo sea ver cómo los motores de búsqueda han privilegiado los resultados con IA que toman los contenidos de blogs y, de esta manera, provocando que el usuarie ya no llegue al blog donde está el contenido original.
Como les decía, uvejota.com ha permanecido ahí, atenta a todos estos cambios, pero no silenciosa. Hay temporadas en que las publicaciones escasean, cierto, pero este blog se ha resistido a dejar de existir. Sigo apostando por compartir mis divagaciones y piensos sobre la lectura, las bibliotecas y todo aquello de lo que hablo por acá con la certeza de que hacen falta más blogs, más apuestas por la lectura más allá de la viralidad, esa que no pretende decir las cosas primero, sino mejor, más pensadas y detenidas. Claro, hay momentos en que me releo y no puedo más que preguntarme en qué estaba pensando para escribir eso. Es curioso incluso como en ocasiones quiero venir a discrepar conmigo misma a los comentarios. Supongo que eso también es parte de mantener un blog por tanto tiempo y crecer con él.
Como siempre lo digo, a veces siento que estoy en un soliloquio que ya nadie lee, pero cuando alguien comenta aquí, o aprovecha para compartirme sus impresiones en otros espacios, y sé de dónde sale esa impresión, me doy cuenta que este blog tiene su pequeña comunidad (aunque la palabra esté ya muy manoseada).
El blog es necio, como yo. Apuesto pues, por seguir; por compartir e invitar a reflexionar todo eso que hace parte de mi profesión. Así que aquí estamos, llegando a la mayoría de edad y como 18 años no son cosa menor, quiero festejarlo en grande.
No se me ocurre una mejor manera de hacerlo que invitando a escribir a amigas, amigos y colegas cuyo trabajo admiro y que siempre me tienen dando vueltas la cabeza con aquello que saben y también comparten; personas a quienes aprecio y cuyo encuentro ha sido, directa o indirectamente, un suceso afortunado gracias a la existencia de uvejota.com.
Por cierto, esta idea de invitar a festejar con entradas la adopté del queridísimo Enzo Abbagliati cuando hace ya varios años también celebraba el aniversario de su blog Cadaunadas. Cadaunadas ha sido una de las grandes pérdidas de la blogósfera, pero les adelanto que Enzo ha aceptado ser uno de mis invitados a la fiesta, así que ahora que lo pienso, el festejo es también una manera de recuperar todo lo bueno de los mejores años de los blogs.
Desde luego, en esta celebración también están ustedes, las y los lectores, por permanecer estos 18 años, quizá menos tiempo, quizá sólo han venido un par de entradas a leer o quizá siguen este blog desde sus inicios. Como sea que lleguen acá, también forman parte del festejo.
Pues eso, mi manera de agradecer y festejar es reuniendo a personas que de las maneras más insospechadas han sido parte de la historia de uvejota.com. Disfrútenlas y disfrútenlos mucho, nos van a regalar publicaciones hermosas.
Gracias a todes por acompañarme estos 18 años.
Un honor haber sido invitado a este cumpleaños. Fue una experiencia muy reconfortante sentarme a escribir para un blog y más porque ese blog era este necio y necesario espacio que has construido por 18 años. ¡Felicitaciones, Vero!
Mil gracias por las palabras, mi gracias por aceptar ser parte del festejo.
Me encantó encontrar este espacio.
Creo que lo visitaré con frecuencia.
¡Gracias!