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	<title>post invitado &#8211; Uvejota: Blog de Bibliotecas</title>
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	<description>Consultora en Bibliotecología, Gestión de Información y Libro Electrónico.</description>
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		<title>De cómo Booktube me enseñó a valorar las bibliotecas públicas (Invitada: Abril Karera)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 May 2018 17:52:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Bibliotecas Públicas]]></category>
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					<description><![CDATA[El movimiento Booktube tiene muchos claroscuros (de los que ya he hablado en otro momento), Abril Karera, mi invitada del [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/abril-karera-valorar-las-bibliotecas.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft wp-image-4838" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/abril-karera-valorar-las-bibliotecas.jpg" alt="" width="355" height="350" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/abril-karera-valorar-las-bibliotecas.jpg 642w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/abril-karera-valorar-las-bibliotecas-300x296.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/abril-karera-valorar-las-bibliotecas-50x50.jpg 50w" sizes="(max-width: 355px) 100vw, 355px" /></a>El movimiento Booktube tiene muchos claroscuros (de los que <a href="http://leerenpantalla.com/?s=booktube" target="_blank" rel="noopener">ya he hablado en otro momento</a>), Abril Karera, mi invitada del día como parte de los festejos del 10º aniversario del blog, está de lado de los claros, de esa luz que se llama <a href="https://www.youtube.com/user/KarEriTa" target="_blank" rel="noopener">Ensayos de Abril</a>, su videoblog que precisamente el mes pasado cumplió sus primeros 5 años de vida, de muchos, muchos más que no me cabe duda vendrán. Por cierto, al final del post les pongo los videos en los que tuve el honor de ser invitada como parte de sus 5 años. <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f600.png" alt="😀" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<p>Estoy segura que muchas personas se han iniciado en la lectura, se han acercado a una biblioteca, a una librería o a una feria del libro gracias a Ensayos de Abril, escucharla desmenuzar los libros es una delicia y un peligro, porque irremediablemente uno quiere salir corriendo a comprarlos. Coincidir con ella gracias al Comité Lector de IBBY México, ha sido un privilegio. A Abril le admiro ese tesón que implica mantener un canal en Youtube, desde la parte de grabar y editar, pero en especial la parte de mantenerlo de forma honesta sobre los libros que la provocan. Verán, Abril simplemente no podía faltar en esta fiesta.</p>
<p>Abril nos platica en esta colaboración sobre la relación que ha entablado con las bibliotecas públicas gracias a Booktube, una visión que no sólo me ha emocionado, sino que inmediatamente me ha remitido a muchos congresos, coloquios, foros sobre bibliotecología donde imperan los <i>cebollazos </i>y la palabrería de lo que se supone son las bibliotecas, pero que carecen de esa visión autocrítica hacia la profesión y hay mucho desconocimiento sobre lo que los usuarios piensan, quieren y exigen de las biblbiotecas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Abril, mil gracias por haber llegado a la celebración.</p>
<p>¡Hola Abril! ¡Bienvenida!</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<h1>De cómo Booktube me enseñó a valorar las bibliotecas públicas</h1>
<p><strong><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/valorar-las-bibliotecas.jpg"><img decoding="async" class="alignright wp-image-4839" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/valorar-las-bibliotecas.jpg" alt="" width="350" height="274" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/valorar-las-bibliotecas.jpg 860w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/valorar-las-bibliotecas-300x234.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/valorar-las-bibliotecas-768x600.jpg 768w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a>Abril G. Karera</strong><br />
<strong>Booktuber</strong><br />
<a href="https://www.youtube.com/user/KarEriTa" target="_blank" rel="noopener">Ensayos de Abril</a><br />
<a href="https://twitter.com/abriLgkarera" target="_blank" rel="noopener">@abriLgkarera</a><span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>El blog de Verónica Juárez me ha abierto la mirada sobre muchos de los usos de las bibliotecas públicas y sus alcances a través de la red. Aunque frecuenté  bibliotecas desde mi adolescencia, no fue sino hasta mi incursión en el mundo de Booktube que entendí la importancia de tomar una postura con respecto a ellas y, desde este lugar que ocupo en el mundo, defenderlas y exigir lo mejor para que estos espacios formen parte de la vida cotidiana de la sociedad, de toda la sociedad. Por eso decidí contar cómo nació mi relación con estos lugares que son más que un albergue de conocimiento y de cómo, poco a poco, fui entendiendo que asumirse como lector conlleva también una responsabilidad, cien por ciento opcional, pero que una vez que se asume no se puede dejar a medias: la de generar y salvaguardar todos aquellos espacios cuya espina dorsal sea la lectura. Acompáñenme, pues, en este breve recorrido.</p>
<p>La primera biblioteca que conocí fue la de mi casa. Siempre me he sentido muy afortunada por haber crecido entre libros. Mis padres, profesores ambos, destinaban cada quincena una parte de su presupuesto a adquirir nuevos ejemplares para el acervo familiar. Recuerdo con especial cariño que, para mí y mis hermanos, cada libro era sinónimo de un bloque para las ciudades que construíamos. Los libros se transformaban en carreteras, puentes, edificios, incluso monstruos; y, luego, cuando mis padres llegaban a casa y teníamos que ordenar todo de nuevo, lo hacíamos con cuidado porque volvían a su forma real. Así, aprendí que mi mamá se esforzaba por crear un orden en los tres libreros que teníamos en ese entonces: una sección para los libros de papá (de historia y matemáticas, sobre todo), una sección para los libros de ella (de literatura mexicana y poesía) y otra sección para las enciclopedias y libros de nosotros. &#8220;¿Por qué ordenarlos de esa manera?&#8221;, pregunté un día cuando ya iba al kinder. &#8220;Porque así es más fácil ubicarlos&#8221;, respondió mi mamá.</p>
<p>La segunda gran biblioteca de mi infancia fue, sin duda, la de aula; la que teníamos en mi salón de sexto grado de primaria conformada en su mayoría por los <i>Libros del Rincón</i>. Recuerdo que mi profesor tuvo que instalar unas repisas para colocar ahí los ejemplares que daba el gobierno. Cada viernes, luego de alguna clase, teníamos libertad para husmear entre los títulos y llevarnos a casa el que quisiéramos. Era mi actividad favorita de los viernes. Sobre todo, me preguntaba, ¿por qué no teníamos en mi casa libros como esos? Tardaría todavía muchos años en conocer lo que es la literatura infantil y juvenil y en entender que mis padres tenían poca o nula noción sobre ello, así que adquirían siempre los libros que les gustaban más a ellos -adultos- o que tenían en el título eso de &#8220;para niños&#8221;. De otra manera, era muy complicado que se enteraran de esa literatura que comenzaba a florecer en el país. Sumemos, además, que crecí en un municipio del Estado de México donde las librerías son prácticamente inexistentes.</p>
<p>La tercera gran biblioteca de mi vida fue la de la secundaria. Un lunes, en un homenaje, el director dio el anuncio de que había recibido varias cajas con libros que había mandado la SEP. Dio la orden a mi profesora de español para que ella llevara el registro de préstamo a domicilio y, con tono emocionado, nos invitó a todos a conocer el acervo y leerlo enterito. ¡Eran más de cien libros nuevos! Recuerdo que esperé la hora del receso con impaciencia y cuando por fin sonó el timbre, corrí hasta la biblioteca para ser la primera en formarme y conocer todos esos títulos. No había necesidad de tanta prisa, prácticamente era la única alumna interesada en todo eso. Recuerdo la mirada luminosa de mi profesora diciéndome que podía llevarme todos los libros que quisiera, siempre y cuando los regresara. &#8220;Nunca hay que robarle a una biblioteca, porque no sabes qué libro podrá hacer la diferencia con alguien y siempre es mejor que todos los títulos estén a su alcance&#8221;, me dijo. Palabras grabadas con fuego en mi corazón.</p>
<p>Después, vinieron las bibliotecas de la universidad que se vienen a relacionar estrechamente con mis inicios como booktuber. Pero vayamos paso por paso. La Biblioteca Central de la UNAM fue parte fundamental de mi vida escolar, si no es que la favorita. Tardes enteras sentada en su área de estudio no precisamente estudiando, pero sí siempre leyendo. Me gustaba pasearme entre los estantes del área de literatura y elegir al azar mi próxima lectura. También se suman la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras y la del Instituto de Investigaciones Filológicas, importantísimas para mi educación en letras y, sobre todo, para mantenerme cerca de griegos y romanos. Teniendo todo esto como base, es fácil entender que cuando comencé a ser booktuber pensaba que todos los lectores estarían relacionados con alguna biblioteca, así como lo estaba yo con las de la escuela y con las de mi pasado, pero la sorpresa fue que no.</p>
<p>Booktube es una comunidad de lectores que comparte sus opiniones sobre libros a través de videos en Youtube. Mi canal se incorporó a esta dinámica en el 2013 y comentaba, sobre todo, libros que tomaba de las bibliotecas. Todavía lo hago. La gran sorpresa para mí fue que casi todos los booktubers de ese entonces tenían, alimentaban y cuidaban una sola biblioteca: la suya. Lo cual me parece muy válido, por supuesto. Pero de las bibliotecas públicas no escuchaba nada. Y entonces comencé a dimensionar la cuestión de su uso.</p>
<p>Primero: Si yo me había mantenido siempre muy cercana a ellas era, sí, porque me gustaban, pero sobre todo porque no tenía mucho dinero para invertir en libros. Eso no quiere decir que no comprara de vez en cuando algunos, claro que lo hacía; sólo que no en la medida en que veía a otros lectores hacerlo. Entendí que las bibliotecas siempre tendrán una estrecha relación con la economía de los usuarios. De ahí la importancia de habilitarlas lo mejor posible en un país donde el salario mínimo es una burla y donde, por supuesto, siempre será más importante destinar ese dinero a la alimentación que a la lectura. Las bibliotecas son una de las mejores herramientas para demostrar que la pobreza no es excusa para la ignorancia.</p>
<p>Segundo: Entendí también que frecuentar las bibliotecas era la razón principal por la que no me sentía apegada al libro como objeto. Es decir, sin problema podía deshacerme de libros, prestarlos o regalarlos. Porque justo eso te enseñan las bibliotecas: que tendrás un ejemplar entre tus manos durante algunas semanas, que será parte de tu vida porque lo vas a leer, pero que al terminarlo tienes la responsabilidad de devolverlo para que lo lea alguien más, así te haya gustado muchísimo la historia. Resultó una gran sorpresa descubrir que muchos booktubers sentían tal devoción por sus libros que eran incapaces de prestarlos. Lo cual también es muy válido, no quiero que esto se malinterprete como una cuestión de comparación sobre qué es mejor y qué no. Para nada. Ambas actitudes me parecen válidas, sólo deseo compartir cómo fui descubriendo este mundo de lectores donde las bibliotecas no existían o tenían la mínima importancia.</p>
<p>Tercero: Debido a la poca atención que, en general, tienen las bibliotecas, no es de extrañar que las creencias en torno a ellas sean tristes. Que si los bibliotecarios siempre están enojados o que los acervos dejan mucho que desear, (pueden conocer más de estas creencias en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1dlTdZvZUqc" target="_blank" rel="noopener">un video</a> que grabé junto con Verónica como parte de la celebración por el 5to aniversario de mi canal). Es más, en mi recorrido por varias bibliotecas públicas de las delegaciones de la Ciudad de México, pude constatar que en casi todas el apoyo brilla por su ausencia: espacios pequeños, descuidados, muchos sin actividades culturales. Por eso, cuando descubrí la biblioteca de IBBY México y la Vasconcelos, me aferré a ellas con alegría. Pero estoy consciente de que, como lectores citadinos, no podemos limitarnos a esas dos, aunque sean mega geniales. Y entendí una cosa más: Así como muchos de mis compañeros booktubers defendían el libro como objeto y tomaban una postura respecto a sus bibliotecas personales, sentí casi una responsabilidad tomar una con respecto a las bibliotecas públicas y su importancia en mi vida como lectora. No sé si esto hubiera sucedido de no conocer Booktube.</p>
<p>Quiero cerrar este texto diciendo que falta mucho por hacer para que las bibliotecas ocupen un lugar privilegiado en la mente de la mayoría de los lectores, pero que vamos por buen camino. Ahora, me da alegría constatar que muchos otros booktubers se han asumido como lectores de bibliotecas y comentan, siempre que pueden, los ejemplares que han tomado de ellas. He visto incluso bibliotecarios tomando el rol como booktubers para darle difusión a su espacio. En Booktube, mi postura como defensora del uso de bibliotecas incluye invitar a mis suscriptores a conocer la más cercana a su hogar, muchos me han escrito diciendo que no tienen ninguna y es ahí cuando cobra mayor importancia la concientización sobre su implementación y uso en la mayor cantidad de lugares posibles. ¿Quién lo va hacer? Pues de aquí a que el gobierno se pone de acuerdo, seguramente nos toca a nosotros los lectores, profesores, mediadores de lectura hacerlo: acercar títulos a las personas. Porque ¿qué son las bibliotecas sino un espacio donde tienes al alcance, literalmente, un mundo de posibilidades? Y no lo digo sólo por los libros que podemos encontrar en ellas.</p>
<p>En fin, ha sido un honor para mí celebrar los diez años de existencia de este blog con este texto tan personal, pero sincero, sobre lo mucho que las bibliotecas pueden cambiar, y mejorar, la vida de una persona. Que los textos de Uvejota no se acaben para que muchos más lectores alrededor de todo el mundo podamos seguir inspirándonos. Un abrazo, Vero, y mi más sincero saludo a los lectores de este maravilloso espacio.</p>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/1dlTdZvZUqc" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe><br />
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		<title>Redes sociales de la Biblioteca Vasconcelos: un poema de números y diez pies (Invitado: Ramón Salaberria)</title>
		<link>https://uvejota.com/articles/4800/redes-sociales-de-la-biblioteca-vasconcelos-un-poema-de-numeros-y-diez-pies-invitado-ramon-salaberria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 May 2018 18:45:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[Sigue mayo, así que sigue la celebración abriendo las puertas de este espacio a grandes invitados con magníficas colaboraciones de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft  wp-image-4801" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo.jpg" alt="biblioteca vasconcelos" width="360" height="360" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo.jpg 512w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo-150x150.jpg 150w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo-300x300.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo-50x50.jpg 50w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo-200x200.jpg 200w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/photo-47x48.jpg 47w" sizes="auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a>Sigue mayo, así que sigue la celebración abriendo las puertas de este espacio a grandes invitados con magníficas colaboraciones de los temas más variados en reflexiones por demás interesantes.</p>
<p>Hoy es el turno de Ramón Salaberria, español radicado en México desde hace varios años, acá entre nos Ramón ya es más mexicano que el mole, bibliotecólogo de formación, profundamente involucrado y comprometico con la biblioteca pública.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>A Ramón lo encuentran en la Biblioteca Vasconcelos, se encarga de las redes sociales de la biblioteca, pero si me lo preguntan, Ramón hace mucho más y, lo que más me gusta es que siempre lo ves conversando y compartiendo no sólo con el resto de los bibliotecarios que hacen a la Vascon, sino también con los usuarios. Es decir, a Ramón le gusta conocer a fondo lo que hace que la biblioteca sea una biblioteca.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Su regalo es un gran poema que habla precisamente de lo que es la Vasconcelos en el plano de redes sociales, les va a encantar tanto como a mi, una manera distinta de adentrarnos en los números y hacerlos más humanos, más cercanos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Gracias Ramón, por ser parte de esta celebración.</p>
<p>¡Bienvenido!</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<h1>Redes sociales de la Biblioteca Vasconcelos: un poema de números y diez pies</h1>
<figure id="attachment_4803" aria-describedby="caption-attachment-4803" style="width: 545px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-4803" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53.jpg" alt="Biblioteca Vasconcelos" width="545" height="362" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53.jpg 1300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53-300x200.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53-768x510.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53-1024x680.jpg 1024w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/dia-del-nino-BV-2016-53-180x120.jpg 180w" sizes="auto, (max-width: 545px) 100vw, 545px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4803" class="wp-caption-text">Biblioteca Vasconcelos, Día del Niño 2016</figcaption></figure>
<p style="text-align: center;"><strong>Ramón Salaberria</strong><br />
<a href="http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx//index.php" target="_blank" rel="noopener">Biblioteca Vasconcelos</a></p>
<p style="text-align: center;">Facebook BV es femenino<span style="color: #ff0000;"><sup>1</sup></span>,<br />
dos de cada tres.<br />
YouTube BV es masculino<span style="color: #ff0000;"><sup>2</sup></span>,<br />
dos de cada tres.<br />
Seis de cada diez<br />
ven el YouTube BV desde México<span style="color: #ff0000;"><sup>3</sup></span>.<br />
En España, Colombia, Argentina<br />
y Perú<br />
uno de cada cuatro<span style="color: #ff0000;"><sup>4</sup></span>.<br />
Cómo leer… a Julio Cortázar,<br />
plática de Eduardo Casar,<br />
se ha visto más de 70 000 veces.<br />
Ecuaciones diferenciales,<br />
¿qué son?<br />
¿cuál es su utilidad?<br />
es el segundo más visto.<br />
Cómo leer… un partido de fútbol,<br />
trepidante plática de Juan Villoro,<br />
el tercero.<br />
El uno febrero 2018<br />
llega Facebook BV<br />
al medio millón<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
de seguidores.<br />
Desde mayo 2016<br />
Facebook BV es la biblioteca<br />
(pública, universitaria, nacional…)<br />
con más seguidores.<br />
Cada día se aleja más<span style="color: #ff0000;"><sup>5</sup></span><br />
de las legendarias<br />
The Library of Congress,segunda,<br />
The British Library, tercera.<br />
Cada día diez notas. Un magazine popular<br />
donde se interactúa<br />
comenta<br />
comparte<br />
reacciona<br />
como en el más grande zócalo imaginable<span style="color: #ff0000;"><sup>6</sup></span>.<br />
Un susurro:<br />
la nota que detonó<span style="color: #ff0000;"><sup>7</sup></span><br />
16 septiembre 2014<br />
el crecimiento Facebook BV<br />
fue una sobre la muerte en prisión<br />
Leavenworth, Kansas, 1922<br />
del anarquista Ricardo Flores Magón.<br />
En cuatro años y 700 videos ha convertido,<br />
su YouTube BV,<br />
por número de seguidores,<br />
en la octava biblioteca,<br />
muy superada<span style="color: #ff0000;"><sup>8</sup></span> por<br />
The Library of Congress<br />
The John F. Kennedy President Library and Museum<br />
Library of Alexandria <i>Bibliotheca Alexandrina</i><br />
The British Library<br />
The New York Public Library<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
U.S. National Library of Medicine<br />
y la Biblioteca Nacional de España.<br />
Twitter BV es robusta<span style="color: #ff0000;"><sup>9</sup></span> herramienta<br />
para la difusión<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
e Instagram BV es la pequeña<span style="color: #ff0000;"><sup>10</sup></span><br />
que nos dará sorpresas<br />
y a la que, un día,<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
yerba mediante,<br />
haremos<br />
otro poema<br />
de números y pies.</p>
<p style="text-align: center;">Con dedicatoria a<br />
Verónica Juárez<br />
compañera en BV<br />
por una temporada<br />
en el mundo digital.</p>
<p><strong>Notas: </strong></p>
<p><span style="color: #ff0000;">1</span> M: 67%<span class="Apple-converted-space">  </span>H: 33%<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">2</span> H:64%<span class="Apple-converted-space">  </span>M: 36%<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">3</span> México 58%<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">4</span> España 6.7%<span class="Apple-converted-space">  </span>Colombia 6.5%<span class="Apple-converted-space">  </span>Argentina 6.4%<span class="Apple-converted-space">  </span>Perú 4.9%<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">5</span> Seguidores: Biblioteca Vasconcelos 530,778; Library of Congress 376,986; British Library 311,379<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">6</span> Interacción (reacciones, comentarios y veces que se compartió) de la semana 25 abril-1 mayo 2018: Biblioteca Vasconcelos 58,3K; Library of Congress 4,6K; British Library 2,5K<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">7</span> <a href="https://bit.ly/2GS3pv1" target="_blank" rel="noopener">https://bit.ly/2GS3pv1</a><span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">8</span> Suscriptores: Library of Congress 81,037; John F. Kennedy President Library and Museum 19,770; Library of Alexandria <i>Bibliotheca Alexandrina </i>17,613; British Library 12,257; New York Public Library 11,436; U.S. National Library of Medicine 10,647; Biblioteca Nacional de España 8,750; Biblioteca Vasconcelos 5,231<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">9</span> 74,909 seguidores.<span class="Apple-converted-space">  </span><span style="color: #ff0000;">10</span> 10,066 seguidores. (Todos los datos a 1 de mayo 2018).</p>
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		<title>¿Cómo hemos cambiado? (Invitado: Jordi Serrano)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 May 2018 18:29:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad de la Información]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca del futuro]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca social]]></category>
		<category><![CDATA[Historia del libro y la biblioteca]]></category>
		<category><![CDATA[post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[Definitivamente no ha habido mejor manera de celebrar esta década del blog que con grandes invitados, como lo decía en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/4246_1147682165606_7879851_n.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-4783" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/4246_1147682165606_7879851_n.jpg" alt="cómo hemos cambiado" width="350" height="234" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/4246_1147682165606_7879851_n.jpg 500w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/4246_1147682165606_7879851_n-300x200.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/4246_1147682165606_7879851_n-180x120.jpg 180w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a>Definitivamente no ha habido mejor manera de celebrar esta década del blog que con grandes invitados, como lo decía en el post de aniversario, profesionales a los que admiro por su labor en este mundo del libro, la lectura y las bibliotecas, personas a las que además aprecio mucho y que en su mayoría son de alguna forma coincidencias fortuitas de este blog y las redes.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Para muestra, mi invitado de hoy, Jordi Serrano (@jserranom en las redes), Director de Servicios Digitales de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), a quien &#8220;conozco&#8221; a la distancia desde hace ya casi la década de este blog, a quien leo atenta porque siempre tiene algo que decir y aportar sobre la labor de las bibliotecas, quien las piensa en el pasado, en el presente y en el futuro. Este post lo deja ver muy claramente, un post que para los que ya pasamos por ahí no sólo nos llenará de nostalgia, sino que nos hará replantearnos dónde estamos y para dónde vamos y, para los que acaban de llegar los ayudará a plantearse dónde estamos y de dónde venimos, y también a envidiarnos un poquito (¡aja!)</p>
<p>Jordi sabe que la esencia del bibliotecario es cambiante, aunque quizá no tanto, pero sí, aunque no. je. Cada vez que tengan oportunidad léanlo o escúchenlo, no se arrepentirán.</p>
<p>Jordi, mil gracias por aceptar repetir el festejo, yo más que honrada de abrirte las puertas de este espacio.</p>
<p>¡Bienvenido!</p>
<p>––––––––––––––––––</p>
<h1>¿Cómo hemos cambiado?</h1>
<p><strong><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-4788" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1.jpg" alt="cómo hemos cambiado" width="350" height="350" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1.jpg 1500w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-150x150.jpg 150w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-300x300.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-768x768.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-1024x1024.jpg 1024w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-50x50.jpg 50w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/la_foto_1-200x200.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a>Jordi Serrano</strong><br />
<strong> Director de Servicios Digitales de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)</strong><br />
<a href="https://biblioblog.org/author/jserranomz/" target="_blank" rel="noopener">Biblioblog 4ª edición</a><br />
<a href="https://twitter.com/jserranom" target="_blank" rel="noopener">@jserranom</a></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hola de nuevo, todo un placer volver a este blog con motivo del 10 aniversario. Felicidades </span><a href="https://twitter.com/uvejota" target="_blank" rel="noopener"><span style="font-weight: 400;">@uvejota</span></a><span style="font-weight: 400;">. Retomo mi </span><a href="http://uvejota.com/articles/1290/gestionar-datos-una-nueva-oportunidad-profesional-o-tambien-la-dejamos-escapar-post-invitado/"><span style="font-weight: 400;">contribución al quinto aniversario de este blog</span></a><span style="font-weight: 400;"> en dónde comenté el tema de la gestión de datos y la posibilidad de que fuera una oportunidad profesional y en donde finalizaba el post con la siguiente frase «</span><i><span style="font-weight: 400;">Uno ya empieza a estar “viejito” pero mantengo la premisa de “renovarse o morir</span></i><span style="font-weight: 400;">”».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pues sí, cinco años más tarde, uno está más viejito y aprovecho la invitación de Verónica para compartir algunos aspectos que he vivido en mi trayectoria profesional.  Esta aportación al blog de Verónica es la síntesis de un material que elaboré para el “Máster Universitario Online en Documentación Digital” de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona que trata de la evolución del profesional bibliotecario.  Vayamos al grano:</span></p>
<h3>Los inicios</h3>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi primer contacto con este mundo se remonta a 1984, fue un “aterrizaje” casual ya que alguien decidió que yo era la persona más indicada para sustituir al bibliotecario de toda la vida al que le llegó la jubilación. Ahí descubrí que eso de gestionar una biblioteca no era tarea fácil, que requería de formación y que no era una fácil.</span></p>
<figure id="attachment_4785" aria-describedby="caption-attachment-4785" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-4785" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139.jpg" alt="como hemos cambiado" width="350" height="233" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139.jpg 1500w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139-300x200.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139-768x512.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139-1024x683.jpg 1024w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7139-180x120.jpg 180w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4785" class="wp-caption-text">Lector de Microfilm, Biblioteca Nacional de México</figcaption></figure>
<p><span style="font-weight: 400;">Casi toda la década de los 80 todo gira alrededor del papel, lo más tecnológico era la máquina de escribir, la fotocopiadora y seguramente los más afortunados quizá fax, lector de microfilm y/o  de microfichas y algún vídeo en formato Betamax. Progresivamente aparece en las bibliotecas algún PC con MS-DOS y su pantalla de color verde y algún emulador de terminal al que llamábamos “terminal tonto”. En las más afortunadas algún CD-ROM empieza a llegar además de alguna publicación en disquete de 5 ¼ pulgadas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las fuentes de información puro papel, índices bibliográficos como Index </span><i><span style="font-weight: 400;">Medicus, Current Contents </span></i><span style="font-weight: 400;">o</span><i><span style="font-weight: 400;"> Excerpta Médica</span></i><span style="font-weight: 400;"> que luego en su versión “digital” se convertirán en </span><i><span style="font-weight: 400;">Medline, Web of Science etc</span></i><span style="font-weight: 400;">. Las búsquedas bibliográficas muy complejas: hay que familiarizarse con los tesauros de estos índices, consultar lo mismo en diferentes números hasta que no llegue el índice acumulado y complementarlo con los índices de las propias publicaciones. Todas tareas muy manuales que requerían de una gran inversión en tiempo.   </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si vamos al proceso de catalogación: fichas de cartulina que se deben repetir múltiples veces para cada una de las entradas de autor, de materias, de colección, etc., y  en el control de recepción de revistas se usaban unas tarjetas llamadas Kardex. En esa época, probablemente el mejor aliado del bibliotecario fue un líquido corrector de color blanco llamado Tippex que permitía borrar los errores de escritura y teclado y re-escribir de nuevo.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aunque alguna afortunada biblioteca disponía de un servicio llamado de Teledocumentación. Con un módem se accedía a ciertas bases de datos referenciales en Palo Alto, a las que previamente había que definir la estrategia de búsqueda y los comandos según la base de datos (a alguien seguro que le suena los términos Bluesheet y Dialog). Una vez conectados la tarifa empezaba a correr como un taxímetro por el coste de la llamada internacional y por el número de búsquedas y de resultados. No era fácil y sólo al alcance de grandes expertos. </span></p>
<h3>Los 90</h3>
<figure id="attachment_4782" aria-describedby="caption-attachment-4782" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4782 " src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2.jpg" alt="" width="350" height="525" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2.jpg 1000w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2-200x300.jpg 200w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2-768x1152.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_7049-2-683x1024.jpg 683w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4782" class="wp-caption-text">Fichero, Biblioteca Nacional de México</figcaption></figure>
<p><span style="font-weight: 400;">Tecnológicamente, los sistemas de gestión bibliotecaria mejoran y las bibliotecas van incorporando sus fondos retrospectivos. El efecto colateral es que durante un tiempo los usuarios combinan </span><i><span style="font-weight: 400;">in situ </span></i><span style="font-weight: 400;"> la consulta tradicional en fichas con la consulta automatizada. Hay que reconocer que la búsqueda automatizada no era muy amigable: se usaban esos terminales “tontos” vía Telnet y familiarizarse con las instrucciones de consulta requería de un Máster ;-). </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se consolida el uso de los CD-ROM que envejecerán rápidamente ya que Internet se introduce progresivamente. Creo que fuimos de los primeros colectivos profesionales en ver la red con una gran oportunidad para crear contenidos, recopilar enlaces, difundir información, ofrecer servicios e interactuar con los usuarios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como colectivo, a mi parecer, lo más relevante es pasar de pensar en local (mi biblioteca) a pensar en conjunto (las bibliotecas de mi institución o red). Un cambio de “chip”:  hay que renunciar en ciertas ocasiones en beneficio de la comunidad y consensuar políticas y acciones. Compartir información, experiencias, buenas prácticas, colaborar, etc., ha sido el denominador común. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Empezamos a entender qué es eso del “aprendizaje a lo largo de la vida” o “long life learning” y aprovechamos cualquier oportunidad para seguir formándonos bien sea por las asociaciones o colegios profesionales y sus programas formativos. Con la ventaja de que en general son impartidos por profesionales que trabajan en las “trincheras”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además, descubrimos nuevos conceptos como calidad, debatimos y elaboramos planes estratégicos y cartas de servicio y creamos/analizamos indicadores. </span></p>
<h3>Siglo XXI</h3>
<p><span style="font-weight: 400;">El proceso de adaptación vuelve a ser rápido (debe ser una de nuestras características innatas como profesionales), no sin dificultades, pero nos adaptamos, aprendemos a sacarle más partido a los recursos de la red y aprovechamos herramientas open source.  A los pocos años del siglo XXI, aprendemos el concepto de “Beta permanente” que ofrecen los recursos 2.0 y de libre uso. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hay restricciones, primero la crisis de las Puntocom y años más tarde la crisis económicas que a pesar de lo que digan los políticos todavía se arrastra, pero llegan nuevos retos: entramos en los entornos virtuales de aprendizaje ofertando nuestros recursos y servicios, nos convertimos en Community Managers en competencia con otras profesiones como el periodismo. Nos transformamos en Content Curators tarea que siempre habíamos realizado:  la “Difusión Selectiva de la Información” pero con un nombre nuevo y aprovechando a fondo el potencial de la red, Además invertimos ingentes esfuerzos en la formación de usuarios (alfabetización informacional o ALFIN) y ampliamos horizontes especializandonos en usabilidad, accesibilidad, posicionamiento web, gestión del conocimiento, etc. La profesión ya no es lo que era <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y el contexto no para de cambiar: en 2007 aparece el smartphone o teléfono inteligente. Pues eso, a llevar los contenidos y servicios a las pequeñas pantallas de los usuarios. Ahora toca aprender sobre desarrollo de APPs, sobre el diseño adaptativo o responsive y familiarizarnos a trabajar con utilidades como JQuery, Bootstrap, Phonegap, etc. Las bibliotecas ya arrastran un buen currículum tecnológico y no obviamos ni los códigos QR, ni la realidad aumentada.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Apostamos por el acceso abierto y damos visibilidad al conocimiento científico de nuestras instituciones y otros digitalizan, conservan y difunden fondos patrimoniales que preserven la memoria. Antes retroconvertíamos las fichas bibliográficas y ahora retroconvertimos (digitalizamos) contenidos.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y seguimos con la “desintermediación”: los usuarios no sólo leen online la prensa, consultan bases de datos y se descargan artículos. Llegan los e-books y sus perversas plataformas con las que seguimos pagando la “novatada” (es muy difícil de entender que un libro digital para descargarlo en tu e-reader haya lista de espera como si fuera un libro físico).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sobre la “desintermediación”, una asignatura pendiente o mal resuelta es que los usuarios piensan que todo lo que ofrecemos (especialmente en la versión digital) es libre o gratuito. Desconocen que la biblioteca lo suscribe gracias a unos presupuestos que han sido financiados gracias a los impuestos y/o las tasas de matrícula. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con la “desintermediación”, muchos usuarios ya no visitan con tanta regularidad las bibliotecas, hay que reinventar el edificio y a partir de ahí, los espacios son cada vez más flexibles: facilitando áreas de coworking, de trabajo comunitario, de intercambio lingüístico-cultural, como vivero de empresas, etc. Además, nuevas prestaciones como los “makerspaces”. En resumen, un nuevo papel: Biblioteca igual a espacio de creatividad y/o incubadora de ideas, de proyectos. ¡Hemos salvado las paredes! <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nos “incrustamos” en nuestro entorno: los bibliotecarios académicos empiezan a acompañar a los investigadores en todo el proceso de la investigación, también como soporte a la docencia y como editores de contenidos. Las bibliotecas públicas ejercen como centros culturales con exposiciones, debates, e infinidad de actividades y como “Oficinas de Información” en donde asesoran a la ciudadanía en multitud de aspectos y trámites. ¡Ah!, y de paso, aprenderemos a gestionar datos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esperamos (y deseamos) ahora que ya estamos familiarizados con el cloud que los sistemas de gestión bibliotecaria se pongan a nuestra altura. No es sólo un catálogo y un “discovery tool” para el usuario, también debe ser un nuevo modelo de gestión de lo físico y lo digital, un punto de interacción con el usuario, además de ser interoperable con otros sistemas de información como los repositorios, la gestión financiera y la de recursos humanos. Debemos asumir que la mayoría de los usuarios cuando requieren de información, no tienen como punto de partida el catálogo de la biblioteca o el “discovery”, parten de los motores de búsqueda. Siento decirlo, pero es más fácil recuperar información vía Google o Google Scholar que de los sistemas de gestión bibliotecaria de los que espero que se pongan a la altura de nuestros usuarios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y salimos de nuestros espacios tradicionales: sean físicos o virtuales para ir a los espacios donde “habitan” nuestros usuarios: préstamo y servicios a domicilio para personas com algún tipo de dificultad y volviendo al bibliotecario incrustado: su oficina se desplaza del edificio biblioteca, al laboratorio o departamento de quienes damos soporte volviéndonos itinerantes.   </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No negaré que la función tradicional de las bibliotecas a grandes trazos se mantiene sin cambios. Aparte de la infraestructura, dichas funciones se han basado en la colección, el acceso a esta y el soporte en el acceso y uso de la colección. pero en un nuevo modelo que ha implicado cambios en los modos de acceder y de consumir información. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya no son servicios formados por una colección de libros organizados de un modo más o menos coherente, nos hemos convertido en facilitadores de acceso. Un cambio de mentalidad: la propiedad pierde peso frente al acceso que, junto a las TIC y nuestro proceso de adaptación, juegan un rol cada vez más determinante. Sin obviar que en una economía globalizada y en una sociedad altamente competitiva hacen de la información y el conocimiento un bien estratégico.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hemos aprendido a re‐utilizar y a ser expertos en lo nuestro gracias a que compartimos y nos formamos. Cambios que cada vez son más rápidos, eso sí,  sabemos afrontarlos. Aunque debemos reflexionar sobre lo que hacemos, revisar nuestros procesos y probablemente dejar de hacer “cosas” que hemos hecho “toda la vida” para centrarnos en tareas que aporten valor a la organización y a nuestros usuarios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por lo que en mi modesta opinión, a los profesionales de la información nos queda mucho trayecto, cambiaremos culturalmente, organizativamente, quizás lleguemos a ser itinerantes. Pero la información crece y alguien debe de gestionarla y filtrarla. Respecto a lo que era la profesión en los años 80: a grandes líneas no hemos cambiado tanto. Las tareas son parecidas, lo que cambia es el modo de gestionar la información, los formatos y magnitudes de esta, las herramientas y medios que usamos y la forma en que interactuamos usuarios y bibliotecarios. Bien, quizás una pequeña diferencia: hace 30 años lo de la inmediatez no tan viable.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Bien, esta es mi modesta aportación al aniversario de este blog, cualquier comentario será bienvenido y nota para los lector@s más jóvenes: revisad en Wikipedia los conceptos, crisis Puntocom, Telnet, Tippex, Betamax MS-DOS, disquete, Teledocumentación, bluesheet, Dialog o Kardex entre otros . Comprobareis que sí que hemos cambiado. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Saludos a tod@s</span></p>
]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>Algunos materiales para pensar el olvido digital (Invitado: Jonathan Hernández)</title>
		<link>https://uvejota.com/articles/4768/algunos-materiales-para-pensar-el-olvido-digital-invitado-jonathan-hernandez/</link>
					<comments>https://uvejota.com/articles/4768/algunos-materiales-para-pensar-el-olvido-digital-invitado-jonathan-hernandez/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 May 2018 18:51:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Rol social de la biblioteca y el bibliotecario]]></category>
		<category><![CDATA[alfabetización informacional]]></category>
		<category><![CDATA[post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[En definitiva, no ha habido mejor forma de celebrar esta década del blog. Invitados a quienes aprecio y admiro y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Jonathan-Hernandez-Olvido-digital.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft  wp-image-4769" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Jonathan-Hernandez-Olvido-digital.jpg" alt="olvido digital" width="350" height="239" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Jonathan-Hernandez-Olvido-digital.jpg 775w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Jonathan-Hernandez-Olvido-digital-300x205.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Jonathan-Hernandez-Olvido-digital-768x525.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a>En definitiva, no ha habido mejor forma de celebrar esta década del blog. Invitados a quienes aprecio y admiro y que llegan con un gran regalo: reflexiones, preocupaciones/ocupaciones sobre temas variados, aunque todos ellos relacionados con el mundo del libro, las bibliotecas y la información.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Hoy toca el turno a un gran colega, Jonathan Hernández, Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por parte de la UNAM, profesor de asignatura en la Licenciatura en Bibliotecología y Estudios de la Información y tutor y profesor del Posgrado en Bibliotecología y Estudios de la Información, todo lo anterior en la UNAM. También es el actual Presidente del <a href="http://www.cnb.org.mx/index.php" target="_blank" rel="noopener">Colegio Nacional de Bibliotecarios</a> (CNB) para el periodo 2017-2019, además de ocupar otros cargos en periodos anteriores, Segundo Secretario suplente (2012-2015) y Primer Secretario propietario (2015-2016).</p>
<p>Jonathan nos trae una reflexión por demás interesante sobre un tema que quizá no analizamos lo suficiente pero que cada vez será más necesario: el olvido digital. Me alegra tener a Jonathan de invitado con un tema tan emergente y pertinente.</p>
<p>Muchas gracias, Jonathan por aceptar ser parte de este festejo.</p>
<p>¡Bienvenido!</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<h1>Algunos materiales para pensar el olvido digital</h1>
<p><strong>Jonathan Hernández</strong><br />
<strong>Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información</strong><br />
<strong>Presidente CNB (2017-2019)</strong></p>
<p>El año pasado vi una <a href="http://www.flavitabanana.com" target="_blank" rel="noopener">viñeta</a> de Flavita Banana en la cual mencionaba que los amantes del futuro no conocerán la sensación de romper una foto y me dio una terrible nostalgia por dos razones; la cada vez mayor pérdida de contacto físico con nuestros amigos y colegas debido a la interacción digital y también la falta de recuerdos impresos por la facilidad con la que almacenamos hoy nuestras fotos, documentos y canciones en un pequeño aparato que no nos dura más de tres o cuatro años en nuestro bolsillo, con suerte y tenemos algún servicio en la nube, de lo contrario no sabemos qué pasará con nuestra información en un futuro no tan lejano.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Aunque por supuesto, podríamos revirarle a Flavita que los amantes del pasado no saben lo difícil que puede ser bloquear a alguien que estimas en las redes sociales, lo cierto es que a menudo se piensa que lo que está línea siempre estará ahí, vivo y al alcance de unos cuantos clics o términos de búsqueda, y aunque de alguna manera parte importante de nuestra narrativa digital se encuentra en algún lugar<span class="Apple-converted-space">  </span>esperando ser localizada, también la información en línea tiene sus propios procesos de descomposición, servidores, formatos, archivos se pierden diariamente sin algún respaldo o forma de recuperación, y aquello que no se pierde y puede afectar en un futuro a las personas por ser información privada que sale a la luz por descuido o deliberadamente ha dado pie a intensos debates sobre si internet debe o no olvidar, aquí van cinco materiales para iniciar las discusiones sobre memoria y olvido en la era digital.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<h3>Delete: The Virtue of Forgetting in the Digital Age / Viktor Mayer-Schönberger</h3>
<p>Mayer-Schönberger hace un interesante recorrido sobre las extensiones de la memoria que como sociedad hemos creado a través del tiempo, entre las que se encuentran la fotografía, las pinturas, el libro y naturalmente las bibliotecas y los archivos; según él, para los seres humanos desde el principio de los tiempos, el olvido ha sido la norma y el recuerdo la excepción, no obstante, con el desarrollo de la tecnología, particularmente con internet, este equilibrio ha girado completamente, pues en la actualidad el olvido se ha convertido en la excepción y la memoria en la norma.</p>
<h3>La memoria robada: los sistemas digitales y la destrucción de la cultura del recuerdo / Manfred Osten<span class="Apple-converted-space"> </span></h3>
<p>Osten es más escéptico en cuanto a la perpetuidad de la información en los sistemas digitales, su argumento es que <i>almacenar datos supone olvidarlos </i>y nos advierte que una sociedad obsesionada con el futuro puede comenzar a desestimar el pasado en su registros y almacenamiento, propiciando como él indica la destrucción de la cultura del recuerdo.</p>
<h3>Funes el memorioso / Jorge Luis Borges</h3>
<p>Para muchos, <a href="http://www.literatura.us/borges/funes.html" target="_blank" rel="noopener">Funes</a> es una clara representación de internet en cuanto a memoria y olvido, un personaje que como resultado de un accidente no puede olvidar nada, por el contrario, recuerda cada mínimo detalle de su vida y se convierte de pronto en un cúmulo de datos, detalles e información flotante, incapaz de desarrollar su propio pensamientos. Este cuento no menciona ni tiene nada que ver con internet pero es una interesante alegoría de nuestra cotidianidad en línea.</p>
<h3>Rest in pixels / BBC<b><span class="Apple-converted-space"> </span></b></h3>
<p>El documental de la BBC <a href="https://www.youtube.com/watch?v=W1KswKZxtaA" target="_blank" rel="noopener">Rest in pixels</a><span class="Apple-converted-space">  </span>indica que hay más de 30 millones de personas muertas en facebook y que para 2020 habrá más personas muertas que vivas, y también detalla (o advierte) que el mercado de las redes sociales dedicadas a mantener en vida nuestra interacción digital pese a nuestro deceso va en aumento.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<h3>Crocodrile / Black Mirror<span class="Apple-converted-space"> </span></h3>
<p>Aunque la última temporada no tiene tantos capítulos destacables como las anteriores, tiene uno que vale la pena analizar, <i>Crocodrile</i> se centra en un aparato que puede revelar visualmente los recuerdos de una persona con olores que evocan su memoria para, de esta forma, tener un rastro de los hechos casi a la perfección, demostrando que nuestra memoria puede ser una herramienta muy útil pero también un arma peligrosa, parecería que el futuro que vaticina Black Mirror está tan solo a un par de meses.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
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		<title>Beneficio sin pudor: amor y biblioteca (Invitada: Teresa López Avedoy)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 May 2018 17:15:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Bibliotecas]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca pública]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca y sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[bibliotecas]]></category>
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					<description><![CDATA[Hoy toca abrir las puertas a mi querida Teresa López Avedoy a quien, como es de esperar, conozco gracias al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-4741" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225.jpg" alt="amor y biblioteca" width="343" height="257" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225.jpg 1500w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225-300x225.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225-768x576.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/IMG_2225-1024x768.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 343px) 100vw, 343px" /></a>Hoy toca abrir las puertas a mi querida Teresa López Avedoy a quien, como es de esperar, conozco gracias al blog. Aunque quizá nuestro primer acercamiento no haya sido el más grato para ella, cosa que aún no me perdono, creo que coincidimos y esperamos lo mismo de las bibliotecas, es alguien a quien quiero mucho.</p>
<p>Tere es magnífica, respondona, inquieta, crítica; cuestiona y dice las cosas como son. A ratos es como mi Pepe Grillo personal y siempre me pone a pensar sobre las bibliotecas y su función, pero especialmente sobre los bibliotecarios. Tere no es bibliotecaria de formación, es Doctora en Arquitectura y es precisamente ese alejamiento-acercamiento lo que le permite ver a las bibliotecas en toda su dimensión, carencias y potencialidad. Si la ven, no lo duden, platiquen con ella, seguro les dejará una visión de las bibliotecas que ustedes ni siquiera sospechaban y que nos permite entender que éstas llegan de muchas y muy distintas maneras a los usuarios. El mejor ejemplo es esta reflexión que Tere nos regala hoy sobre el amor y biblioteca, dos palabras que siempre deberían ir juntas, dos palabras que los bibliotecarios no tenemos presente.</p>
<p>Tere, muchas gracias por ser parte de este festejo, me alegra mucho que estés aquí.</p>
<p>¡Bienvenida!</p>
<hr />
<h1>Beneficio sin pudor: amor y biblioteca<span class="Apple-converted-space"> </span></h1>
<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4740 alignright" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca.jpg" alt="amor y biblioteca" width="383" height="383" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca.jpg 1936w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-150x150.jpg 150w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-300x300.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-768x768.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-1024x1024.jpg 1024w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-50x50.jpg 50w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/amor-y-biblioteca-200x200.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px" /></a></p>
<p><strong>Teresa López Avedoy</strong><br />
<strong> Dra. en Arquitectura</strong><br />
<strong> Biblioteca Vasconcelos</strong></p>
<p>Buena parte de la escritura y de la creación que hallamos en la biblioteca pública se debe a afectos privados que generaron beneficios públicos. Supongo que con el tiempo empezamos a llamar conocimiento, saber, cultura a esas inclinaciones que germinaron desde un interés o adoración muy íntima. Y, como todos saben, un interés te absorbe, te beneficia, te condiciona: qué difícil escapar de un interés. O de ellos en conjunto.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Obras quizá producto del apego de la imaginación y la voluntad del espíritu, son emoción que sobrevive clasificada, prestada, devuelta, (subrayada), y a esa emoción (no a la voluntad), yo la leo y vivo como belleza.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>En un mundo técnico en formación y ocupación, la biblioteca pública no sólo nos da acceso a la belleza: contribuye a instruirnos en ella. A mí, que recientemente he comenzado a trabajar en una, me gusta pensar que mi cariño privado y pequeño genera beneficios públicos que, aunque parezcan menores, no lo son. Sé que esta es una idea constante entre las personas que trabajan en y para las bibliotecas públicas, y este blog es una prueba incansable de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>La biblioteca es este apego por surfear en nosotros mismos desde un hermoso mar de afinidades.</p>
<p>UVEJOTA, gracias por contar y escribir sobre un tema que hace que descienda la emoción en energía, que baja por los brazos, por los dedos al teclado.</p>
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		<title>Anticlásicos (Invitada: Carola Martínez)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 May 2018 18:23:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura Infantil y Juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[libros y lectura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura infantil y juvenil]]></category>
		<category><![CDATA[post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[Creo que no hay mejor forma de comenzar esta celebración en forma que con una invitada de lujo, Carola Martínez. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4720 alignleft" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez.jpg" alt="" width="300" height="450" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez.jpg 1365w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez-200x300.jpg 200w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez-768x1152.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Carola-Martinez-683x1024.jpg 683w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Creo que no hay mejor forma de comenzar esta celebración en forma que con una invitada de lujo, Carola Martínez. A Carola tuve el gran gusto de conocerla hace poco más de un año en la Biblioteca Vasconcelos, aunque en realidad ya de mucho antes llevaba leyéndola en <a href="http://www.dondevivenloslibros.com" target="_blank" rel="noopener">Donde Viven los Libros</a>, su blog especializado y un referente obligado en Literatura Infantil y Juvenil, un gran recomendado donde Carola no se anda con rodeos y piensa a la LIJ como debe ser: de forma crítica, despiadada, sin ser condescendiente y con mucho conocimiento de causa. Necesitamos a más Carolas en el panorama LIJ.</p>
<p>Pero eso no es todo, de Carola hay que decir muchas cosas más: chilena radicada en Argentina, psicóloga y diplomada en Literatura Infantil y Juvenil por la Universidad de San Martín, dirigió el programa de lectura de la Ciudad de Buenos Aires “Leer para Crecer” y también trabajó para el Plan Nacional de Lectura. Editora, escritora, mediadora, reflexionadora (ya sé, esa palabra no existe, pero ustedes entienden la idea). A Carola no sólo la leo, también la admiro y la quiero mucho. Su opera prima, <a href="http://www.dondevivenloslibros.com/2016/11/matilde.html" target="_blank" rel="noopener">Matilde</a>, editada por Norma en 2016 forma parte del catálogo <a href="http://whiteravens.ijb.de/book/778" target="_blank" rel="noopener">White Ravens 2017</a>. Si tienen la oportunidad de encontrarse con Matilde en alguna librería del sur del continente, no duden en adquirirlo (ya en otra ocasión les hablaré de esta historia), y si es en la librería Donde viven los libros, qué mejor.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>En el inter pasen leer su colaboración, léanla en su blog, en sus redes sociales, en los artículos donde aparezca una reflexión suya. Mil gracias, Carola, como te comenté, me emociona mucho que seas parte de este festejo. Gracias, gracias, gracias.</p>
<p>¡Bienvenida!</p>
<hr />
<h1>Anticlásicos</h1>
<p><strong>Carola Martínez Arroyo</strong><br />
<strong> Ministerio de Educación de Buenos Aires</strong><br />
<strong> Socia de la librería Donde Viven los Libros</strong><br />
<strong> Blog <a href="http://www.dondevivenloslibros.com" target="_blank" rel="noopener">Donde Viven los Libros</a></strong><br />
<strong> <a href="https://twitter.com/carolamart" target="_blank" rel="noopener">@carolamart</a></strong></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #808080;"><em>Podríamos definir a los clásicos infantiles como aquellos textos de los que todo </em></span><span style="color: #808080;"><em>el mundo tiene noticias, pero que casi nadie ha leído.</em></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #808080;"><em>–Marcela Carranza</em></span></p>
<p style="text-align: left;">Una de mis obsesiones en la vida es que todos los niños del mundo conozcan los clásicos. Estoy convencida que estos son parte de una conversación cultural que lleva siglos y que hermana y comunica a millones de niños de todas las épocas. Por distintas razones muchos chicos llegan a grandes sin que nadie les haya contado esas historias. De esa forma se quedan afuera de la conversación en una suerte de exclusión cultural.</p>
<p>Si yo digo “Qué ojos tan grandes tienes” todos saben, en cualquier idioma a que me refiero. O “Soplaré y soplaré y tu casa derribaré”. O “Espejito, espejito”. Qué ocurre cuando no entendés, cuando no sabés de qué están hablando.</p>
<p>Ahora bien, esta exclusión no siempre es por una cosa económica. Muchas veces son excluidos ex profeso por los adultos que consideran que son violentos, dramáticos, etcétera. Y desde hace algunos años acusados de machistas y homofóbicos. En suma de políticamente incorrectos.</p>
<p>La verdad que la moda no es nueva, las reescrituras de clásicos llevan cientos de años. La primera reversión la hicieron los Hermanos Grimm a mediados del siglo XIX. Ni bien se estrenaba la idea idea de infancia.</p>
<p>Hubo clásicos ecológicos, autóctonos, regionales, reversiones con diferentes puntos de vista de los personajes. <i>Spin off </i>e incluso <i>crossover</i> de las princesas reunidas. Tendencia que se transformó en meras copias luego de Shrek.</p>
<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/anticlasicos-guia-exploracion.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-4723" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/anticlasicos-guia-exploracion.jpg" alt="" width="250" height="355" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/anticlasicos-guia-exploracion.jpg 350w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/anticlasicos-guia-exploracion-212x300.jpg 212w" sizes="auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px" /></a>Hace varios años <a href="http://www.imaginaria.com.ar/2012/05/los-clasicos-infantiles-esos-inadaptados-de-siempre-algunas-cuestiones-sobre-la-adaptacion-en-la-literatura-infantil/" target="_blank" rel="noopener">Marcela Carranza escribió en Imaginaria</a><span style="color: #ff0000;">(1)</span> un artículo interesantísimo sobre los clásicos y las adaptaciones. En él utiliza la definición de adaptación de Marc Soriano en <b>La literatura para niños y jóvenes: Guía de exploración de sus grandes temas</b> “<i>¿Qué es adaptar? Tal vez lo más oportuno sea comenzar por una definición simple, aun cuando, muy probablemente, nos veamos obligados luego a matizarla. Adaptar es hacer corresponder con. Se trata de un verbo que sólo adquiere su significado preciso en relación con su complemento de régimen. Adaptar para los niños un libro que no les estaba destinado significa someterlo a una cantidad de modificaciones —por lo general, cortes y cercenamientos— que lo conviertan en un producto que se corresponda con los intereses y el grado de comprensión de los menores, es decir, que lo vuelva asequible a este público nuevo”.<span class="Apple-converted-space"> </span></i></p>
<p>Carranza señala a partir de este texto: “<i>Aquí ya tenemos dos cuestiones para resolver. Soriano está hablando en esta cita de la adaptación para los niños de libros que originalmente no le están destinados. Ahora bien, sabemos que gran cantidad de textos escritos originalmente para niños…”.</i></p>
<p>Y más adelante <i>“Muchos de estos cuentos populares que hoy se circunscriben a la cultura infantil, en otras épocas no estaban destinados a los niños. Se trata de cuentos que pertenecían al folklore campesino y eran escuchados por un público heterogéneo dentro del cual los niños formaban parte. Situación que aún se conserva en algunos grupos culturales de diversas regiones del mundo, donde niños y adultos, sin distinción, comparten la escucha de un relato a cargo de un narrador oral.</i>” Zohar Shavit en <a href="http://humanities1.tau.ac.il/segel/zshavit/files/2014/03/poetics-of-childrens-literature.pdf" target="_blank" rel="noopener">Poetics of Children’s Literature</a> explica que uno de los mecanismos que hacen a la traducción de libros para adultos al “sistema infantil”, pero también libros escritos para niños, es la posibilidad de ese libro a afiliarse a un modelo de infancia. Dice Carranza en su texto en Imaginaria: “<i>Es posible observar al respecto una tendencia del sistema de la literatura infantil a aceptar sólo lo que es convencional y bien conocido; aquellos modelos ya consagrados (e incluso en muchos casos perimidos) en el sistema de libros para adultos, y en funcionamiento dentro del sistema para niños. Cuando el modelo del texto original a traducir/adaptar no existe en el sistema de libros para niños, el texto original suele sufrir la alteración, o incluso la eliminación y/o agregado de elementos para el ajuste al modelo conocido en el sistema infantil. Shavit ejemplifica este procedimiento con los cambios que frecuentemente ha sufrido en sus múltiples adaptaciones”</i></p>
<p><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4724 alignright" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita.jpg" alt="" width="257" height="257" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita.jpg 1038w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-150x150.jpg 150w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-300x300.jpg 300w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-768x768.jpg 768w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-1024x1024.jpg 1024w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-50x50.jpg 50w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2018/05/Anticlasicos-otra-caperucita-200x200.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px" /></a>La colección que me motiva a escribir sobre el tema hace oídos sordos a los estudios de cientos de personas que han dedicado su vida a leer e investigar los “clásicos”. Chirimbote, un sello de la editorial Sudestada, plantea una colección de Anticlásicos. Así comienza <strong>Otra Caperucita Roja</strong>.</p>
<blockquote><p>Nos gusta pensar y repensar mucho los cuentos que llevamos escuchando desde hace años. Cómo los vemos, cómo los oímos, cómo los sentimos. Sobre todo los clásicos aquellos que nuestras abuelas escuchaban cuando eran pequeñitas y los oían de sus abuelas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Investigamos y supimos que la mayoría de los cuentos tradicionales nacieron con la idea de enseñarnos algo. [&#8230;] caperucita roja era una forma de advertirnos que no debíamos confiar en desconocidos y había que hacer siempre lo que nos decían madres y padres. Pero todas esas historias también cuentan algo más: que si no fuera por el cazador, el príncipe, o el mago, no habría final feliz.</p></blockquote>
<p>Más allá de la falta de coherencia y cohesión textual, salta a la vista la falacia epistemológica. Si Juan Scaliter hubiera realmente investigado Caperucita Roja hubiera descubierto, por ejemplo, que en sus orígenes no había varón salvador, ni final feliz.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>La <a href="http://uvejota.com/articles/9/cuentos-para-ninos/" target="_blank" rel="noopener">historia original</a> recopilada por Delarue y Teneze en <i>Le conté populaire français</i><span style="color: #ff0000;">(2)</span><i> </i>relata:</p>
<blockquote><p>La pequeña comió así lo que se le ofrecía; y mientras lo hacía, un gatito dijo:<br />
—¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!<br />
Después el lobo le dijo:<br />
—Desvístete y métete en la cama conmigo.<br />
—¿Dónde pongo mi delantal?<br />
—Tíralo al fuego; nunca más lo vas a necesitar.<span class="Apple-converted-space"> </span></p></blockquote>
<p>La historia de Perrault que ocurre dentro de una cabaña, muestra una jovencita que es conminada a desnudarse por la abuela-lobo para luego yacer en su cama. Y termina con: “<i>y diciendo estas palabras el malvado lobo se abalanzó sobre Caperucita roja y se la comió”.<span class="Apple-converted-space"> </span></i></p>
<p><span class="Apple-converted-space"> </span>O la hermosa versión de Gabriela Mistral:</p>
<blockquote><p>Ha arrollado la bestia bajo sus pelos ásperos,<br />
el cuerpecito trémulo suave como un vellón.<br />
Y ha molido las carnes, y ha molido los huesos,<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
y ha exprimido como una cereza el corazón.</p></blockquote>
<p>Hubiera por ejemplo encontrado la moraleja de la historia escrita por Perrault:</p>
<blockquote><p>Aquí vemos que los adolescentes,<br />
en especial las señoritas,<br />
bien hechas, amables y bonitas<br />
no deben a cualquiera oír con complacencia, y no resulta causa de extrañeza<br />
ver que muchas del lobo son la presa.<span class="Apple-converted-space"> </span><br />
Y digo el lobo, pues bajo su envoltura no todos son de igual calaña:<br />
Los hay con no poca maña, silenciosos, sin odio ni amargura,<br />
que en secreto, pacientes, con dulzura van a la siga de las damiselas<br />
hasta las casas y en las callejuelas;<br />
más, bien sabemos que los zalameros<br />
entre todos los lobos ¡ay! son los más fieros.</p></blockquote>
<p>Una advertencia para niños y niñas que dista de ser machista en pleno siglo XVIII.</p>
<p>Carranza en su artículo da un poco de luz sobre esto:</p>
<p><i>“Es decir que, muchos cuentos hoy considerados infantiles, provenientes de la cultura popular, no fueron pensados específicamente para los niños porque, entre otras cuestiones, en aquellos tiempos el concepto de infancia aún no existía entre los adultos. Tales relatos han atravesado siglos de historia para sobrevivir dentro de lo que hoy llamamos literatura infantil, y lo que conocemos de aquellos relatos no son sino adaptaciones.”</i></p>
<p>En la versión de Sudestada las caperucitas del mundo deciden en un congreso la creación de una bestia más parecida a un Godzilla que al Lobo Feroz que ha hechizado a generaciones de niños en todo el mundo. Gustavo Martín Garzo señala en su artículo <i>La piel de la suerte</i>:<i> </i>“<i>Si es cierto que sin personajes candorosos no podrían existir los cuentos, tampoco los habría sin los personajes perversos. De todos ellos el que se lleva la palma es el lobo de Caperucita roja. Todo el cuento es la obra del más sofisticado de los perversos. No se come a la niña cuando la ve, si no que le pide que vaya por otro camino. Luego va a casa de la abuela, se la traga de un bocado y, disfrazado con sus ropas, ocupa su lugar en la cama. Entonces comienza la escena en que Caperucita le va preguntando por su aspecto tan extraño, y él le responde con esas fórmulas que siguen maravillando a todos los niños. Es una de las escenas más inolvidables del mundo del cuento. Y si a todos los niños les encanta es porque también ellos son perversos. Es decir, son curiosos, se desvían del camino porque quieren saber, descubrir los misterios de los adultos, abrir las puertas prohibidas, probar los frutos que se les niegan, aprender idiomas nuevos, comunicarse con otros mundos y otros linajes. Eso es el deseo, la sed insaciable de alteridad</i>.”<span style="color: #ff0000;">(3)</span></p>
<p>La escritora brasileña Marina Colasanti en su conferencia <a href="https://www.youtube.com/watch?v=F4qrQpAc-QU" target="_blank" rel="noopener">Cuentos de hadas reales y necesarios como los lobos</a> señala que los niños sienten una enorme fascinación por los lobos. Y establece una relación entre los lobos, lo salvaje y la emancipación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<blockquote><p>Nacemos salvajes, porque nacemos para sobrevivir y tan solo para eso.</p></blockquote>
<p>La tendencia de estos anticlásicos en particular, pero también en las reversiones edulcoradas de los cuentos de hadas en general es a evitar el simbolismo, eliminar las multiplicidad de interpretaciones, cercenar aquello que viene y nos acompaña desde nuestros orígenes. Estas visiones sesgadas y unidireccionales hablan de una idea de niño y de una idea de mujer estática y principalmente ingenua.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>No las necesitamos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p><i>“Los cuentos de hadas están imbuidos de la disposición humana a la acción, a transformar el mundo, y a hacerlo más adaptable a las necesidades del ser humano, mientras al mismo tiempo tratamos de cambiar al mundo</i>.” Dice Jack Zipes<span style="color: #ff0000;">(4)</span> y yo digo. Chicos tratemos de no inventar el agua caliente.</p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<ul>
<li><span style="color: #ff0000;">(1)</span> Carranza, Marcela. Los clásicos infantiles, esos inadaptados de siempre. Algunas cuestiones sobre la adaptación en la literatura infantil.<span class="Apple-converted-space"> </span>http://www.imaginaria.com.ar/2012/05/los-clasicos-infantiles-esos-inadaptados-de-siempre-algunas-cuestiones-sobre-la-adaptacion-en-la-literatura-infantil/</li>
<li><span style="color: #ff0000;">(2)</span> Darnton, Robert. <a href="http://uvejota.com/articles/9/cuentos-para-ninos/" target="_blank" rel="noopener"><i>La gran matanza de gatos y otros episodios de la historia de la cultura francesa</i></a>. Fondo de Cultura económica. México, 2013.</li>
<li><span style="color: #ff0000;">(3)</span> Martín Garzo, Gustavo. “La piel de la suerte” en<i> Una Casa de Palabras</i>, Océano Travesía, México, 2012.</li>
<li><span style="color: #ff0000;">(4)</span> Zipez, Jack. <i>El irresistible cuento de hadas</i>. Fondo de Cultura Económica, México, 2012.<span class="Apple-converted-space"> </span></li>
</ul>
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		<title>Sirimiri (Post invitado)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Jun 2013 23:33:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biblioteca 2.0]]></category>
		<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Rol social de la biblioteca y el bibliotecario]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca social]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca y sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[A mi me gusta mantener el suspenso, por eso a cada rato digo que &#8220;ya casi cerrando.&#8221; Y es que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>A mi me gusta mantener el suspenso, por eso a cada rato digo que &#8220;ya casi cerrando.&#8221; Y es que los invitados de lujo me siguen obsequiando con sus reflexiones y contribuciones; nadie va a negar que esta forma de celebrar ha sido la mejor de todas, ¿a poco no les ha gustado todo lo que nos cuentan? no les creería si me dicen que no se han quedado con una buena reflexión y ganas de dar réplica. Así que para no faltar al famoso &#8220;<em>esto no se acaba hasta que se acaba</em>&#8220;, cedo la estafeta a <a href="http://biblioblog.org/author/ferjur/" target="_blank" rel="noopener">Fernando Juárez</a>, mi tocayo de profesión y apellido, y &#8220;<em>bibliotecario de pueblo</em>&#8221; –del de Muskiz– como se autodefine; yo estoy convencida que Fernando (<a href="http://twitter.com/ferjur" target="_blank" rel="noopener">@ferjur</a> pa&#8217; los cuates) es de esos bibliotecarios que necesitamos por montones en las bibliotecas de todos los pueblos porque, haciendo eco de las palabras que utiliza José Antonio Merlo Vega para describirlo, Fernando es &#8220;<em>inquieto, peleón y pendiente de la realidad más cercana;</em>&#8221; y por eso mismo vemos que  con o sin internet, con o sin crisis y &#8220;<em>dospuntocerismo</em>&#8220;, @ferjur siempre está dando la cara por su biblioteca, haciéndola visible y concientizando sobre la importancia de la misma, además de ser otro fanático de los &#8220;<a href="http://diarium.usal.es/biblioblog/2011/¿como-surge-un-experimento-con-gaseosa/" target="_blank" rel="noopener">experimentos con gaseosa</a>&#8220;, ¿¡cómo iba a ser de otra manera!? Una delicia leer y reflexionar con sus aportaciones en <a href="http://biblioblog.org" target="_blank" rel="noopener">Biblioblog</a>, <a href="http://twitter.com/ferjur" target="_blank" rel="noopener">Twitter</a>, <a href="https://www.facebook.com/fernando.juarez.71465?ref=ts&amp;fref=ts" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a> o donde quiera que se le encuentre.</div>
<div>¿Saben lo que es el Sirimiri? Yo tampoco lo sabía, así que los dejo con la contribución de Fernando y le agradezco infinitamente sus palabras, de Juárez a Juárez me siento honradísima de tenerlo como invitado. ¡Bienvenido, Fernando!</div>
<div><em><strong>_________________________________________</strong></em></div>
<div>Uvejota (porque para mí Verónica, además de la otra “Juárez” del mundo bibliotecario, es Uvejota) debe pensar que soy ingrato. Hace días recibí su invitación para publicar en su blog y todavía no he dado señales de vida. Ni un escueto “gracias”. Sinceramente, no es ingratitud, ni dejadez (aunque a veces, no en este caso, abuso de ella), sino vértigo lo que me impide asomarme por aquí. ¿Qué puedo contar?</div>
<div>
<p>Mientras pienso en el post que me gustaría escribir atiendo a unos escolares (7 y 8 años) que, de sorpresa y a pesar del sirimiri, han venido de visita a la biblioteca. En mi pueblo llamamos sirimiri a una lluvia fina, tan fina que parece que no moja pero empapa. Sé que van a preguntar qué es y para qué sirve la biblioteca (¡ay, si lo supiera!) y decido adelantarme y soy yo quien les pregunta. Y, mientras desgranan bien aleccionados lo del silencio, el estudio, el saber y el amor al libro pienso en lo de <a href="http://uvejota.com/articles/216/las-bibliotecas-vs-los-starbucks/" target="_blank">Starbucks</a> y en las personas que me hacen meditar sobre ello&#8230;como Uvejota.</p>
<p>Las palabras de Jorge Tlatelpa para definir a Uvejota podrían ser empleadas para hablar sobre muchos de los que, estoy seguro, van a asomarse por ambos lados de esta ventana: bibliotecarios no muy ortodoxos e inquietos; personas que no hubiésemos conocido en un mundo anterior, exclusivamente analógico y más rígido, pero que gracias a la tecnología y a su actitud se presentan cotidianamente frente a nuestras pantallas para hacernos reflexionar, para construir y promover iniciativas diferentes que nos ayudan a avanzar como profesionales en el nuevo ecosistema de la sociedad de la información. Los “bibliotecarios uvejota” son ese chaparrón que nos empapa de nuevas ideas en este todo fluye nada permanece de la sociedad de la información y nos animan a mejorar nuestras bibliotecas.</p>
<p>La visita empieza junto al cartel “<em>El silencio es un servicio que esta biblioteca ofrece pero no garantiza</em>”, supongo que consecuencia de lo de los Starbucks. Extrañados por el texto les comento que en estricto silencio no podría enterarme de lo que les gusta leer, que tampoco podría responder a sus preguntas si buscan información y que a las bibliotecas nos interesa saber lo que los usuarios necesitan para poder ofrecerlo. Bromeamos sobre lo torpes que son los padres y los abuelos con los nuevos cacharros y cómo la biblioteca les ayuda a usarlos. Cuando al aproximarse a la zona de novedades ven la estantería sin libros, llena de telarañas (de algodón) y de arañas (de cartón) se extrañan y sonrien. “Ya sabéis, los recortes de la crisis”, apunto. Y, al igual que a sus padres, les explico que la municipalidad tiene un presupuesto que debe gestionar en función de las necesidades de la sociedad. Últimamente es una conversación recurrente en el mostrador de préstamo que nos hace reflexionar junto a los usuarios sobre el valor de las cosas y la posibilidad /necesidad que la ciudadania tiene de incidir en las decisiones; estoy seguro de que los niños lo comentarán en casa y hablarán sobre ello.</p>
<p>Finaliza la visita, no he conseguido escribir el post y sigo sin saber qué es una biblioteca y para que sirve. Aunque, bien mirado, tal vez por mediación de este bibliotecario de pueblo el chaparrón de los uvejota esté empapando de nuevos valores al futuro abogado, sociólogo, economista, médico, historiador, ingeniero, periodista o cualquier otro profesional que acabe decidiendo lo que es bueno y es malo y la biblioteca sirva, finalmente, para transformar nuestras vidas&#8230;aunque sea poco a poco y a través del sirimiri.</p>
<p>PD. Estimada Uvejota, muchas felicidades. Lo bueno necesita codearse con la mediocridad para acercarse a la excelencia; creo que si aceptas estas líneas tus otros invitados, aunque no lo necesiten, brillarán más. ¿Damos válidas estas líneas como post?.</p>
<p>Estimado Enzo, <a href="http://uvejota.com/articles/1499/donde-estan-los-bibliotecarios-post-invitado/" target="_blank">búscanos</a> en el sirimiri que impregna los movimientos sociales, detrás de los primeros espadas mediáticos y, si tampoco allí nos ves, entonces sí, “<em>Houston tenemos un problema</em>” <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
</div>
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		<title>¿Dónde están los bibliotecarios? (Post invitado)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Veronica Juárez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Jun 2013 17:52:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bibliotecas]]></category>
		<category><![CDATA[Post invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Rol social de la biblioteca y el bibliotecario]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca social]]></category>
		<category><![CDATA[biblioteca y sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[post invitado]]></category>
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					<description><![CDATA[Ya casi cerrando los festejos del blog, no podía faltar entre mis invitados de lujo Enzo Abbagliati, Director de www.elquintopoder.cl de la Fundación [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ya casi cerrando los festejos del blog, no podía faltar entre mis invitados de lujo Enzo Abbagliati, Director de <a href="www.elquintopoder.cl" target="_blank">www.elquintopoder.cl</a> de la <a href="http://www.fdd.cl/" target="_blank" data-hovercard="/ajax/hovercard/page.php?id=328244143874271" rel="noopener">Fundación Democracia y Desarrollo</a> y otrora Coordinador Nacional del Programa BiblioRedes de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos en Chile. Enzo es uno de esos encuentros más que afortunados de las redes sociales, por allá de 2008 coincidimos en Twitter y posteriormente tuve la oportunidad de conocerlo en persona cuando estuve como invitada en el <a href="http://encuentro2010.biblioredes.cl/" target="_blank" rel="noopener">VII Encuentro de Biblioredes</a>, en 2010. Enzo es una persona que siempre nos invita a la reflexión, y siempre tiene con ganas de cuestionar y de indagar, de proponer y compartir, este @cadaunante (para los amigos) es una luz en la mar de información electrónica, no hay que perderle la pista. Enzo dice que fue una mala idea haberlo invitado, yo digo que me siento honrada y que cuestionar a los bibliotecarios, además de plantarnos con los pies en la tierra es necesario.</p>
<p>Los dejo con su contribución e invitación a la reflexión. Mil gracias Enzo por ser parte del festejo y bienvenido al blog.</p>
<p>_____________________________________</p>
<p style="text-align: right;"><a href="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2013/06/Enzo-Abbagliati.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-1502" alt="Enzo Abbagliati" src="http://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2013/06/Enzo-Abbagliati.jpg" width="309" height="365" srcset="https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2013/06/Enzo-Abbagliati.jpg 309w, https://uvejota.com/wordpress/wp-content/uploads/2013/06/Enzo-Abbagliati-253x300.jpg 253w" sizes="auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px" /></a>Enzo Abbagliati</p>
<p style="text-align: right;"><a href="http://www.cadaunadas.net/" target="_blank" rel="noopener">Blog Cadaunadas</a></p>
<p style="text-align: right;"><a href="https://twitter.com/cadaunante" target="_blank" rel="noopener">@Cadaunante</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando a uno lo invitan a una casa, es de mala educación hacer lo que voy a hacer.</p>
<p>Comienzo, por ello, pidiéndole perdón a Verónica, @uvejota para los amigos, quien tuvo la mala idea de invitarme a celebrar el quinto aniversario de su casa, este blog que entrada a entrada se ha ido convirtiendo en un espacio de referencia y de debate para las nuevas tendencias en bibliotecas, gestión de información y lectura digital en México y la patria grande, América Latina (o Hispanoamérica, para incluir a ese enclave latinoamericano en Europa que es España).</p>
<p>Pero quizá impulsado por ese mismo espíritu de vanguardia, entro a la casa de @uvejota con ánimos de provocación, de pendencia (de mocha, como decimos en Chile). De provocación desde quien, sin ser bibliotecario pero teniendo un profundo respeto por la profesión y habiendo estado vinculado profesionalmente por más de una década a las bibliotecas públicas (a las que –dicho sea de paso- sigo atado emocionalmente), no puede dejar de hacerse una pregunta: ¿dónde están hoy los bibliotecarios?</p>
<p>Sí, ¿dónde están? O mejor aún, ¿en qué peleas están? (para seguir con el tono belicoso de mi reflexión).</p>
<p>Lo que viene debiera ser una perogrullada, pero porque no lo es en la realidad me hago la pregunta.</p>
<p>En la sociedad de la información, donde la riqueza y los mecanismos de su distribución están centrados cada vez más en la generación, procesamiento y gestión de la información, los bibliotecarios –profesionales de la información- deberían tener un lugar destacado, un sitial destacado, en la formación de la opinión pública. Y desde ese lugar, incidir en cómo avanzamos hacia sociedades más justas, democráticas y respetuosas con la diversidad, participando activamente en los debates de referencia que están reconfigurando el mundo.</p>
<p>Siempre cito a Yochai Benkler, quien nos recuerda que en este mundo que se mueve hacia la hiperconexión, estamos definiendo hoy lo que entenderemos por libertad, justicia, productividad y muchas cosas más en las próximas décadas. Y tenemos la oportunidad de que esa definición sea hecha de una manera abierta y participativa como nunca antes en la historia de la Humanidad.</p>
<p>Pero la sociedad de la información tiene sus propias lógicas de exclusión. Ya son muchos los que hablan de los inforicos y los infopobres. Por eso, seguir alimentando el mito de que la sola conexión a las redes elimina las brechas anteriores, es no entender que quienes se han beneficiado de esas brechas anteriores a las redes, no solo no harán nada por disminuirlas usando bits y bytes, sino que harán de su temprana apropiación de los nuevos medios una palanca para consolidar su herencia y aumentar su riqueza.</p>
<p>Si la información hoy no tiene valor, pero la capacidad de usarla estratégicamente sí, los bibliotecarios tienen una responsabilidad ética ineludible: promover el más libre y equitativo desarrollo de las oportunidades para quienes llegan a la sociedad de la información desde los márgenes de la sociedad industrial. Y no dudo que son muchos bibliotecarios los que están en ello. He tenido la fortuna de conocerlos a lo largo de Chile y en otros países, en el día a día de una incesante y necesaria labor en la base de nuestras sociedades, alfabetizando en los nuevos medios para que una persona independiente de su género, raza, situación económica, credo o lugar geógrafico pueda cotidianamente acceder a esas oportunidades.</p>
<p>Pero esas oportunidades son frágiles, como ha demostrado la crisis económica mundial desatada desde el año 2008. En tiempos de crisis, hemos visto, hemos leído, noticias de cierre de bibliotecas en todo el mundo. Y sin embargo, no los he visto, a los bibliotecarios, instalar el debate sobre el cierre de oportunidades en los territorios donde se forma la opinión pública. ¿Por qué no hay bibliotecarios en los grandes debates sociales del mundo actual? ¿Por qué no entran a los terrenos donde uno ve a abogados, sociólogos, economistas, médicos, historiadores, ingenieros, periodistas y muchos otros profesionales decidiendo lo que es bueno y es malo para nuestras vidas? ¿Qué oportunidades se pierden cuándo un bibliotecario decide restarse, sea cual sea la razón, de un debate con consecuencias transformadoras de la sociedad?</p>
<p>¿Cuál es el rol de los bibliotecarios en decidir qué mundo queremos dejar a nuestros hijos? Porque yo parto de una premisa: tienen un papel que jugar, central, impostergable. Y, sin embargo, no los veo.</p>
<p>Tengo la interrogante, pero no la respuesta. Por eso les pregunto a ustedes, vecinos de la casa de @uvejota, ¿dónde están los bibliotecarios?</p>
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