
En la entrada anterior, les platicaba de las pioneras de la bibliotecología en México, con especial énfasis en la labor realizada por Ana María Magaloni en el desarrollo de las bibliotecas públicas en el país. En este post les platicaré sobre el papel de las bibliotecarias mexicanas en la actualidad.
El papel de las bibliotecarias mexicanas en la actualidad
A cuatro décadas de distancia de la creación de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP) y de la monumental labor bibliotecaria iniciada por Magaloni, no ha habido más bibliotecarias mexicanas al frente de la DGB. La presencia femenina en puestos de liderazgo en esta institución actualmente se limita a cuatro de ocho direcciones. Sin embargo, el rostro de las bibliotecas públicas en el país es sin duda mayoritariamente femenino, principalmente en el servicio al público.
Por ejemplo, la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad de México (RBPCDMX), adscrita a la ya mencionada RNBP, está conformada por aproximadamente 240 bibliotecas públicas pertenecientes a las 16 alcaldías de la Ciudad, además de las cerca de 60 bibliotecas públicas institucionales, estas últimas son bibliotecas adscritas al gobierno de la Ciudad de México, como es el caso de las Bibliotecas del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), las bibliotecas del Sistema Penitenciario de la Ciudad, de la Dirección General de Atención Especializada para Adolescentes, las bibliotecas de la Secretaría de Cultura capitalina y las bibliotecas adscritas a la Secretaría del Medio Ambiente.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación correspondiente a 2024 (comunicación personal recibida vía correo electrónico el 13 de marzo de 2025), la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad de México cuenta con un total de 1,688 bibliotecarias y bibliotecarios, de los cuales 482 son bibliotecarios hombres (28.55%) y 1,206 bibliotecarias mujeres (71.39%). Los datos para el 2023 no fueron muy distintos: con un total de 1,653 bibliotecarios, 393 eran hombres (23.77) y 1,015 mujeres (61.4%). Si analizamos años anteriores veremos que la presencia femenina es constante y supera hasta en dos tercios a la masculina.
Aunque no se cuenta con datos públicos actualizados a nivel nacional, es muy probable que lo que ocurre en la Ciudad de México se replique en las más de 7,400 bibliotecas públicas que conforman la RNBP. Según el 1º Seminario Hispano-mexicano de Investigación en Bibliotecología y Documentación, celebrado del 23-25 de abril de 2014 en Ciudad Universitaria, hasta 2014 la Red Nacional de Bibliotecas Públicas contaba con 16,000 bibliotecarias y bibliotecarios.
Por su parte, Hernández Pacheco y Quezada Escamilla señalaban en 2016 en el artículo Los recursos humanos en las bibliotecas públicas de México: una investigación exploratoria, publicado en la revista Investigación bibliotecológica: Archivonomía, bibliotecología e información, que el 11.43% del personal bibliotecario eran hombres y 88.57% eran mujeres.
Lo que sí sabemos con certeza después de revisar en la página de la DGB el directorio de coordinaciones estatales, es que la mitad de las 32 Coordinaciones Estatales de Bibliotecas Públicas en el país actualmente están a cargo de una mujer, lo anterior sin mencionar que dos coordinaciones no cuentan actualmente con una persona en el cargo.
Lo anterior no es algo menor, las coordinadoras y coordinadores estatales de bibliotecas públicas tienen la responsabilidad de mediar entre el gobierno federal y el local; generar los distintos reportes solicitados por la DGB; en colaboración con esta instancia o en vinculación con otras instituciones, diseñar un programa de capacitación para el personal bibliotecario; cuando hay presupuesto estatal, dotar a las bibliotecas de acervo, entre muchas otras actividades.
Y aunque en este post no pretendo analizar el papel de las y los usuarios de bibliotecas, sería absurdo pasarlo por alto. Es muy probable que en la biblioteca pública también predominen las usuarias, al menos en ciertos grupos de edad.
Por mencionar sólo un ejemplo, de acuerdo con el artículo Mujeres en la biblioteca pública más grande de México (2014-2017) a cargo de Ramón Salaberría y publicado en 2022 en Revista Electrónica Leer, Escribir y Descubrir, la Biblioteca Vasconcelos recibió en 2017 más mujeres (53%) que hombres, de igual manera entre mayo de 2016 y mayo de 2018 se credencializaron más mujeres (56.47%) que hombres (43.53%) y, resulta muy revelador, por decir lo menos, que fuera precisamente El segundo sexo de Simone de Beauvoir el libro más prestado en este biblioteca durante el periodo julio de 2016 a junio de 2018.
En este mismo orden de ideas, de acuerdo con el blog Ventana Vasconcelos (2018), tres de cada cinco (60%) usuarios que tomaron en préstamo algún material de la biblioteca eran mujeres. Además, 45.67% de los usuarios entre los 18 y los 25 años eran mujeres, frente al 36.73% de usuarios hombres en el mismo rango de edad.
¿Qué ocurre con las bibliotecarias mexicanas en el ámbito académico?
El ámbito bibliotecario académico es, sin duda, otro termómetro importante para medir no sólo la presencia de las mujeres bibliotecarias en el país, sino también su grado de liderazgo. Un ejemplo muy claro de ello es el sistema bibliotecario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se trata sin duda de uno de los sistemas más robustos en América Latina Se conforma por 140 bibliotecas divididas de la siguiente forma:
- 16 bibliotecas de nivel bachillerato (Preparatorias y Colegios de Ciencias y Humanidades).
- 52 bibliotecas de Licenciatura y Posgrado.
- 32 bibliotecas de Investigación Científica.
- 22 bibliotecas de Investigación en Humanidades.
- 18 bibliotecas de Extensión y Administración.
En una revisión que realicé durante febrero de 2025, las bibliotecas de bachillerato en la UNAM tenían como responsable a 10 bibliotecarias y 12 bibliotecarios para los turnos matutino y vespertino. Las bibliotecas de licenciatura y posgrado estaban dirigidas por 29 mujeres y 28 hombres. Las bibliotecas de investigación científica están dirigidas por 17 bibliotecarias y 10 bibliotecarios. Por su parte, las bibliotecas de Investigación en Humanidades (incluida la Biblioteca Central que es quizá la más emblemática en toda la UNAM) eran dirigidas por 9 bibliotecarias responsables y 13 bibliotecarios. Por último, las bibliotecas de extensión y administración están a cargo de 11 bibliotecarias y 7 bibliotecarios.
Es decir que, de los 146 cargos de dirección o coordinación en el sistema bibliotecario de la UNAM, poco más de la mitad (52.05%) estaba ocupado por mujeres. Por otro lado, tanto la Biblioteca Nacional, como la Hemeroteca Nacional de México, ambas parte integrante de la UNAM, están coordinadas también por mujeres.
Analizando la situación en bibliotecas académicas pertenecientes a otras instituciones educativas del país vemos que la presencia de mujeres en los cargos de dirección también es constante. Ocurre así en la Biblioteca Daniel Cosío Villegas, perteneciente a El Colegio de México; el sistema bibliotecario del Colegio de la Frontera Norte; la biblioteca René Zavaleta Mercado, perteneciente a FLACSO México, en la que además todo el personal bibliotecario está integrado por mujeres; así como la biblioteca Gregorio Torres Quintero, de la Universidad Pedagógica Nacional, por mencionar algunos ejemplos.
Mañana las platicaré sobre el papel de las bibliotecarias en la formación de las y los futuros profesionales de la información.