Leer: beneficios

Hace tiempo, en el post Cien beneficios de la lectura compartía con ustedes el documento escrito por Carlos Alberto Sánchez, donde enumera 100 buenos motivos para tomar uno o varios libros y sentarnos a leer de una vez por todas.

Y es que en realidad mucho se puede decir de la lectura, y de hecho no han sido pocos los que han querido hacerlo, algunos más involucrados y con mejores intenciones que otros (de eso que no quepa duda) que utilizan el tema de la lectura en un intento por quedar bien políticamente, por ejemplo, nuestros gobernantes son expertos en los discursos gastados sobre la lectura, especialmente durante periodo electoral, la cultura es tan buena para hacer campañas, así como para ser olvidada una vez que se ha llegado al puesto deseado; muchas de las campañas en favor de la lectura (unas menos afortunadas que otras), por su parte, ha utilizado dichos argumentos también, cómo olvidar ese masticado y hueco “Leer es bueno” del Consejo de la Comunicación.

Afortunadamente, en el camino encontramos a algunos que se han dedicado a la promoción lectora, preocupados y ocupados seriamente en el tema, y otros que realizan investigaciones para hablarnos de los verdaderos beneficios de la lectura y no de enarbolar discursos ensayados y sí muy huecos. El día de hoy toca el turno a la revista Archives of Neurology (vol 1, no. 69, ene 2012) que presenta un artículo con los resultados realizados a adultos mayores de 60 años sanos, así como a adultos diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer y donde se confirma que actividades como la lectura y otras “cognitivamente estimulantes” (leer libros, periodicos, revistas, escribir cartas, resolver rompecabezas, entre otras) reducen la proteína beta-amiloide, estrechamente relacionada con el desarrollo de la enfermedad y que se cree, comienza a formarse mucho antes de la edad senil. Razón por la cual, la lectura y el resto de actividades “cognitivamente estimulantes” sería de gran utilidad incluso antes de la edad senil.

Este estudio vendría a confirmar aquel argumento bien conocido que afirma que la lectura fortalece la memoria, así que este es un buen aliciente para comenzar a leer o para seguir haciéndolo.

Visto en ABC

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