"Grandes obras de pequeños escritores"

13 mayo 2010

Había una vez, una bruja que era muy mala y siempre estaba haciendo experimentos en su cazo para atrapar a un niño que se llamaba Luis, pero nunca lo encontraba porque se escondía entre los árboles. Hasta que un día lo encontró, pero como Luís [sic] corrió tan rápido la bruja al perseguirlo se cayó y se rompió un diente. Entonces fue al dentista y le prohibieron comerse a los niños. Al regresar muy triste del dentista y cuando caminaba por el bosque, no se dio cuenta que un lobo la perseguía. Entonces se la comió y así Luis pudo jugar tranquilo con sus amigos en el bosque. Y colorín colorado esta maravillosa historia se ha terminado.
L.E. Ávila (7 años)

Este cuento forma parte de la antología Certamen Nacional de Literatura Infantil y Juvenil: Nuestras historias también cuentan. Grandes obras de pequeños escritores publicada conjuntamente por Time Life Learning y Ediciones Culturales Internacionales, quienes convocaron a este certamen en escuelas primarias particulares del Estado de México con el objetivo de fomentar la imaginación a través de la escritura.

Aunque la edición es más bien fea y no existe un prólogo que explique bien a bien cómo se realizó este certamen; es interesante, divertido e incluso tierno leer los cuentos de niños entre 5 y 12 años para darnos una idea de qué hay en esas cabecitas. Creo también que es un aliciente para cualquier niño ver su cuento publicado y, sin duda, un ejercicio creativo que pocos tienen la oportunidad de realizar en un país donde el tema de la lectura sigue siendo un gran pendiente, aunque nos llenemos de programas lectores.

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2 de Abril, Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

1 abril 2009

Como cada año los comités nacionales de IBBY (International Board on Books for Young People) se unen para celebrar el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, fecha instituida en 1967 y que coincide también con el aniversario de uno de los representantes más importantes de la literatura infantil, Hans Christian Andersen; el objetivo de esta conmemoración es promover, a través de distintas actividades, los hábitos lectores entre los niños alrededor del mundo.

Para celebrar este día, IBBY internacional selecciona a un país miembro para que funja como patrocinador del Día Internacional y entre sus actividades principales están las de convocar a un escritor y un ilustrador para que elaboren un mensaje a los niños y diseñen un cartel, respectivamente. Este año, IBBY ha designado a la sección nacional de Egipto como su patrocinador internacional y, a través de ésta se ha pedido al escritor egipcio Hani D. El-Masri para que escriba el mensaje a los niños y también para que diseñe el cartel oficial.

En México, por su parte, la Sección IBBY de México y la Comisión de Libros para Niños y Jóvenes de la CANIEM estarán llevando a cabo actividades del 2 al 5 de Abril para celebrar este día.

En el sitio de IBBY Internacional puedes revisar el mensaje y cartel oficial del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

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"Timeline" literatura infantil

11 julio 2008

Me gustó tanto este asunto de las líneas del tiempo que descubrí gracias a Historia de la imprenta que decidí hacer mi cronología de la Literatura infantil , para ello tomé como base este post y lo complementé con información y algunas imágenes de Wikipedia

Probablemente siga elaborando otras líneas del tiempo, por lo pronto les dejo el link a Dipity si es que están interesados en hacer sus propios “timelines.”

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Historia breve (muy breve) de la literatura infantil

7 julio 2008

A pesar de que se han mencionado muchas fechas como el inicio de la literatura infantil, aún resulta complicado dar una fecha exacta; autores como Enzo Petrini señalan que fue el napolitano Giovanni Batista Basile quien inició la literatura para niños con su Pentamerone en el siglo XVII; por su parte, Juan Ricardo Nervi nos indica que fue en la Francia del siglo XVIII donde aparece la literatura infantil gracias a la publicación del libro El amigo de los niños . Anne Pellowsky afirma que la literatura infantil no tiene más de dos siglos de antigüedad, y según ella es en el siglo XVIII cuando John Newberry escribió por primera vez un libro para niños que no estaba basado en la tradición oral. Sin embargo, la mayoría de los especialistas coinciden en señalar que fue Charles Perrault en el siglo XVII con sus Comtes de ma mère l’Oye (Cuentos de Mamá Oca) quién da inicio a la tradición literaria infantil. Años más tarde encontramos las Fábulas Morales de Félix María de Samaniego.

Otros especialistas, sin embargo, señalan que la literatura infantil es un género relativamente joven que existió formalmente mucho después la publicación de Perrault, y que es en las primeras décadas del siglo XIX cuando se marca el inicio formal de la literatura infantil, entre los años de 1812 y 1825 con los cuentos de la infancia y del hogar de los Hermanos Ludoig Jakob y Wilhelm Grimm; a pesar de lo anterior, los Hermanos Grimm no pensaban en los niños como destinatarios de esta recopilación, lo que ellos pretendían era la búsqueda del pasado y la identidad germana, era un sentido filológico.

Con lo anterior, podemos notar que en un principio la literatura infantil no existió como tal, es decir, los libros no estaban destinados directamente al público infantil y los niños sólo leían y escuchaban lo que estaba escrito por y para los adultos. De hecho, se piensa que la literatura infantil surgió sólo cuando dichas obras literarias destinadas a los adultos fueron adoptadas y adaptadas y para los niños; ejemplos muy claros los encontramos en grandes obras literarias como Robinson Crusoe (1719), de Daniel Defoe; Los viajes de Gulliver (1726), de Jonathan Swift; Alicia en el país de las maravillas (1865) y A través del espejo y lo que Alicia encontró ahí (1872), de Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido por su seudónimo Lewis Carroll; Las aventuras de Tom Sawyer (1876) y Las Aventuras de Huckleberry Finn (1885) de Mark Twain; El gigante egoísta , que formó parte de El príncipe feliz y otros cuentos (1888), de Oscar Wilde; La isla del Tesoro (1883), de Robert Louis Stevenson y muchos otros libros que de ninguna manera fueron escritos para los niños (a excepción quizá de los cuentos de Lewis Carroll), y que, sin embargo, hoy día son considerados como grandes clásicos de la literatura infantil.

Por supuesto que si prestamos más atención a las fechas mencionadas, resulta interesante averiguar qué fue lo que dio inicio a la literatura infantil, ésta surge precisamente cuando a los niños se los dirige a la escuela y se formaliza su educación, lo que coincide con las fechas ya señaladas; por ejemplo, en el siglo XVIII surge por primera vez en Europa la legislación de la enseñanza obligatoria; entre 1802 y 1886 en distintos países europeos se establecen formas que limitan y protegen a los menores en el ámbito laboral; es decir, que a lo largo del siglo XIX los niños dejan de ser trabajadores y comienzan ir formalmente a clases y a ser objeto de estudios especiales.

Ya entrados en el siglo XX encontramos El principito (1943) de Antoine de Saint-Exúpery, y es en la segunda mitad de este siglo cuando la producción literaria infantil alcanza un boom que hasta la fecha sigue dando frutos. En materia de literatura infantil en español, encontramos que muchas editoriales comienzan a publicar más a autores en español y se traducen menos obras infantiles de otros países, ejemplos emblemáticos son el Fondo de Cultura Económica, con su colección A la Orilla del Viento , la Editorial Española SM, la colección infantil de Alfaguara, etc. Es también en el siglo XX cuando surgen asociaciones enfocadas en el estudio y promoción de la literatura infantil, como es el caso de IBBY (International Board on Books for Young People), la Fundación del Libro, la CEPLI, entre muchas otras.

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¿Cuentos para niños?

28 mayo 2008

Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó a dónde se dirigía.
– A la casa de mi abuela, le contestó.
– ¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?
– El camino de las agujas.
El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa. Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama.
La niña tocó a la puerta.
– Entra, hijita.
– ¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.
–Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.
La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:
– ¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!
Después el lobo le dijo:
– Desvístete y métete en la cama conmigo.
– ¿Dónde pongo mi delantal?
– Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.
Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:
– Tírala al fuego; nunca más la necesitarás.
Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:
– Abuela, ¿por qué estás tan peluda?
– Para calentarme mejor, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esos hombros tan grandes?
– Para poder cargar mejor la leña, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esas uñas tan grandes?
– Para rascarme mejor, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes?
– Para comerte mejor, hijita.
Y el lobo se la comió.
Versión extraída de La gran matanza de gatos y otros episodios de la historia de la cultura francesa (Darnton, 1987). México : Fondo de Cultura Económica.

No se ustedes, pero para mi, esta versión de La Caperucita dista mucho de la versión que Charles Perrault incluyó en sus Contes de ma mère l’Oye en 1678 (Cuentos de Mamá Oca); o de la versión oficial y más inocente de 1812 de los Hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, que fue posteriormente adaptada (aún más) por Disney y que nunca fue llevada a la pantalla.

Y es que así ha sucedido con muchos de los grandes clásicos de la literatura infantil, que en un inicio fueron relatos de la tradición oral europea y posteriormente retomados y “editados” para los niños; pues hubiera sido escandaloso para la sociedad francesa del siglo XVIII dejar que los niños leyeran el cuento original que tenía mucho de sexual y violento, y, para ser más exactos, en el siglo XVIII los niños no eran vistos como lectores.

Los primeros ejemplos de literatura infantil están completamente alejados de la narrativa “políticamente correcta” para niños, y esto se debe a que estas narraciones no surgieron pensando en los niños, eran historias que iban pasando de boca en boca; hasta que vinieron, en primer lugar Charles Perrault y dos siglos más tarde los hermanos Grimm y Hans Christian Andersen a “embellecer” estas historias de transmisión oral y dejarlas listas para los niños.

Así que si ustedes han crecido con las versiones oficiales y adoraron a la Sirenita; aplaudieron al Cazador cuando sacó a la Caperucita y a su abuela de las entrañas del lobo; quizá les gustaría saber que en el original la Sirenita murió al no obtener el amor del príncipe; y que en La Caperucita, no hay un leñador que venga a matar y castigar al Lobo, Caperucita es asesinada y posiblemente violada. Las versiones originales provenientes de la tradición oral no tienen un final feliz, no hay moralejas, ni castigos por malos comportamientos.

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Revistas Especializadas en Literatura Infantil

22 mayo 2008

Hace ya algunos años, cuando elaboré mi tesis profesional y dada la temática de la misma, me di a la tarea de buscar Revistas en línea que trataran el tema de la situación actual de la literatura infantil en México y América Latina. En ese entonces descubrí una que hasta ahora sigo leyendo con gran interés: Imaginaria.

Imaginaria es un boletín quincenal argentino promovido por Educared que habla de literatura infantil y juvenil; presenta novedades editoriales, entrevistas y biografías de escritores de libros para niños, y también anuncia eventos enfocados a la promoción de la literatura infantil en América Latina y España (ferias de libros, concursos de cuentos, novelas, presentaciones de libros, etc.).

Algo que disfruto mucho del contenido de Imaginaria es su lenguaje amigable y destinado para cualquier lector que se interese en la materia; desde profesionales y especialistas hasta aquellos que de alguna manera están involucrados con la literatura infantil: educadores, padres de familia, escritores, editores, promotores de lectura, bibliotecarios, etc.

La suscripción es gratuita y cada 2 semanas estarás recibiendo en tu correo el número en línea.

Mi sección favorita: El Jardinero Mágico

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